Ariadna. Habia iniciado el día de buen humor, con muchisima hambre, era uno de los pocos días con los que me levantaba con tanto deseo de comer. Al llegar a la publicitaria no tardé es destapar mi desayuno. Me preparé dos sándwiches, si dos, un termo de jugo de naranjas y me traje una manzana y un guineo para la merienda. Sin olvidar mencionar que antes de salir de casa me tomé una proteína. Leandro me pasaba a buscar para almorzar juntos todos los días. Era parte de nuestra rutina diaria. Devoré todo en cuestión de pocos minutos, si esto era solo el comienzo de mi embarazo no me quiero imagina los próximos meses. Me sorprende que tenga tantas ansias, mis días han sido variados, hay unos en los que tengo las nauseas horribles y los ascos a topes, y otros como hoy donde el hambre me d

