Ariadna. —¿Y qué edad tienes, preciosa? — la madre de Leandro se dirigió hacia mí. —25— contesté amable. Ella y Carla abrieron los ojos grandemente. —Leandro te lleva diez años, interesante— asintió mirando a su hijo. —¿Y que estudias? ¿O trabajas? — me preguntó esta vez Carla. —Soy graduada en literatura. Hablo tres idiomas, fui maestra de cuarto grado, y estoy a punto de graduarme en comercio, solo esperamos que nos den la fecha de la ceremonia. — le contesté mirándola reaccionar con asombro y alegría. —Wao! Ya entiendo por dónde va la cosa, a mi hermano le gustan las mujeres inteligentes e independientes — —Cuéntales que también eres jefa de una publicitaria — Leandro me incitó para luego tomar de su copa. —Una publicitaria que es de su propiedad— yo completé. —¿Qué? ¿Comprast

