Ariadna. Leandro me trajo a casa, le invité a pasar y así hacer algo de cenar, pero prefirió ordenar pizza y helado. Estaba muy distinto, se mostraba con más ánimo, con alegría, con cierto semblante pasivo que me relajaba. El almuerzo con su madre no había sido espectacular, pues en cierta parte a mi novio le generó cierta incomodidad en algunos momentos donde lo subestimaron, principalmente su hermana, Carla. Y no me faltó ganas de ponerla en su puesto, aunque creo que lo hice, pero necesito saber que más allá los hace actuar así. Necesito con claridad saber que ocurrió entre ellos, aparte de que la mafia los separe. Ellas me parecen muy bonitas, principalmente la madre de Leandro. Es una mujer de unos sesenta años, fina y elegante, de buena educación y muy bien portada. Tan solo me mi

