Ariadna. —Aquí todas se quedaron sorprendidas cuando te vieron con ese macho de hombre del brazo!— Lia cuchicheaba conmigo en plena clínica. Nos realizamos un chequeo general los dos el lunes, los análisis de Leandro todos fueron entregados ayer y evaluados por un doctor, resaltándole que disfrutaba de una excelente salud y no me sorprende. La manera en la que me embiste ese maldito es como para no dudar de su sistema. Sin embargo, a diferencia de él habían dos análisis míos que no serían entregados hasta hoy, entonces decidí venir a recogerlos sola, pues ya Leandro ha perdido mucho tiempo por mi culpa, y que yo falte a la publicitaria no agrava nada en realidad. —Lia por Dios— reí ante su comentario. El lunes unas que otras enfermeras andaban babeando por mi hombre, no saben disim

