Para las 8:00 pm., casi había terminado de desmantelar el terreno que el me había dicho. El sol se pondría pronto y, si perdia la luz del día, seguro que batallaría. El último momento fue el mas difícil y me dolía tanto la espalda que me preguntaba como diablos iba a levantarme de la cama al día siguiente. Una vez que terminé, me quedé tumbado en el césped durante unos diez minutos, tratando de reunir fuerzas. Me sentí muy aliviada de haber terminado y muy orgullosa de mi misma por haber completado esta tarea casi imposible. Apuesto a que Levi pensó que podría doblegarme. Tumbada aquí, me sentí inquebrantable. Bien, tal vez no inquebrantable, pero al menos triunfante. Conduciendo a casa, tuve un momento en el que pensé que seria muy agradable ver a Robin esta noche. Pero luego recordé qu

