+ARIA+ Estoy sudando. Estoy entrando con Catalina al salón de la biblioteca donde está Margaret… y sé que esto no va a ser una tarde normal. Al cruzar la puerta, me doy vuelta y le susurro: —Gracias por cubrirme —le digo bajito. Pero ella ni me mira. Se limita a decir con esa sonrisita cruel que solo ella tiene cuando planea algo grande: —Nada de agradecer, Calypso. Me tienes que pagar todas las veces que he mentido por ti. Ups. Catalina sigue caminando con paso seguro mientras yo intento no tropezarme con mis propios pensamientos. —Hoy te quedas a comer —suelta como si fuera ley escrita en piedra—. Y no hay hora para irte. —¿Qué…? —Shhh… —alza un dedo—. Vas a distraer a mi hermano. Sé que desea hablar contigo. Ya vi cómo te mira, Calypso. Tiene mucho interés en conocerte… más

