La alarma sonó y me preparé para mi cita falsa. Me reuní con Mike en el hotel y nos sentamos en una de las mesas para esperar a Mark.
-¿Por qué hay cuatro sillas?
-Es que mi hermano invitó a su novia, ¿no te molesta?
-¿Mark tiene novia?
-Sí, estaba estudiando en los Estados Unidos y regresó hace poco.
-Qué bueno.
No sé porqué me molesto haberme enterado de eso, me sentí mal por su novia pues todos en la empresa conocían la fama de playboy que Mark tenía y ella no se merecía estar con alguien así.
Luego de unos minutos entró en compañía de una mujer y se sentaron con nosotros. Mark observó mi vestido y dijo que se me veía bien. Miro nervioso a su novia y le hizo el mismo cumplido.
-Les presento a Estela, mi novia.
-Hola Mike, me da gusto verte de nuevo.
-Lo mismo digo Estela.
Me miró sin decir nada y después sonrió. Trato de ser simpática, pero podía notar sus odios a kilómetros de distancia.
-Mike, no sabía que tenías novia.
-Empezamos a andar hace poco, se llama Erika.
-Mucho gusto Erika.
-Igualmente Estela.
Pasamos la noche fingiendo que estábamos hechos el uno para el otro. Esperaba que Mark nos estuviera viendo como lo hacía en la oficina, pero se veía que estaba muy enganchado con su novia. Parecía quererla de verdad.
Terminamos de comer y nos despedimos de ellos. Subimos a la habitación que Mike había alquilado y nos quedamos allí por unas horas.
-Creo que con esto ya los engañamos, ¿quieres irte ya?
-No. La estoy pasando bien contigo.
-Y yo contigo, conozco algo que hará nuestra velada mucho más que especial.
-¿Helado?
-Tú sí sabes.
Fue a buscar el postre mientras que yo encendía el televisor. Me acosté en la cama y me quedé dormida. De repente las luces se apagaron y sentí a alguien sobre mí. Comenzó a besarme y le seguí el juego creyendo que se trataba de Mike.
Las luces se prendieron y vi a Mike parado en la puerta sosteniendo una bandeja con helado. Mire a quien estaba sobre mí y lo empuje gritando.
Él se subió el pantalón y se disculpó sonrojado.
-Eres un maldito pervertido.
-Espera, no es lo que parece.
-¿Querías aprovecharte de mí de nuevo?
-¿De nuevo? –preguntó Mike.
-Tome mi cartera y me fui de la habitación sin decir nada. Mike me siguió y me detuvo antes de que lograra subir al auto.
-Espera, no te vayas.
-Lo siento Mike, te juro que no sabía que era tu hermano.
-Lo sé, estaba ebrio, no le hagas caso.
-Qué vergüenza.
-Tranquila, no pienso mal de ti.
-Lo siento Mike, prefiero ir a casa, nos vemos en la oficina.
-Sí.
Al llegar a casa, me di una ducha rápida para quitar cualquier rastro de ese baboso. Estaba tan roja que pensé que me iba a enfermar.
No quería volver a la oficina luego de eso, me reporte enferma y falte toda una semana, mi jefe intentó comunicarse conmigo pero le desvié todas las llamadas.
Estaba tan desanimada que no quería salir de la habitación. Maldecí el día en el que me acosté con él.
---//---//---//---
Me sentía como todo un idiota, no debí ofenderla de esa manera pero lo hecho estaba hecho y tenía que reparar mi error de alguna forma. Notaba a mi hermano preocupado y siendo sincero, yo también lo estaba. Era raro que me preocupara por una persona que no fuera mi familiar, no era usual en mí, ¿qué me estaba haciendo esta chica?
-Mark, ¿estás bien?, hace días que estás muy serio, más que de costumbre, ¿pasó algo?
-Como si te importara.
-Mark, no quiero que sigas creyendo que solo busco algo en ti, me gustas y quiero que lo nuestro funcione pero no lo hará si no me tienes confianza.
-¿Por qué debería creerte?, siempre has sido una interesada y es raro que de la nada quieras cambiar. Fuiste capaz de traicionar a muchas personas solo para obtener algún beneficio personal.
-Sé que no he sido buena persona, pero he cambiado y estoy dispuesta a rectificarme. Dame la oportunidad de demostrarte que enserio me importas.
-Cometí un terrible error con alguien y no sé cómo disculparme.
-¿Es amigo tuyo?, ¿alguien importante para ti?
-Algo así, supongo.
-¿Has tratado de pedirle perdón?
-No es tan fácil, ella no quiere saber nada de mí.
-¿Ella?
-No es lo que estás pensando, es un amigo.
-Si esa persona está molesta contigo ahora no creo que sea buena idea que la busques, deberías esperar a que se calme.
-Es que estoy preocupado y no sé como este.
-Veo que has cambiado mucho desde la última vez que te vi.
-Si mucho y tú también.
-Puedes comenzar enviándole un regalo y ve que sucede.
-Sí, creo que eso está bien.
-Y, ¿quién es esa persona?
-Un conocido, no lo conoces.
-Porque siento que sigues sin confiar en mí.
-No me acostumbro, me costara trabajo hacerlo pero puede que poco a poco la vayas ganando.
-No te creas tan importante.
-Te prometo que intentaré hacerlo a partir de ahora, ¿de acuerdo?
La beso y me fui a la florería. Compre un ramo de rosas rojas para Erika y luego se las lleve a Mike.
-Me imagino que no son para mí.
-¿Irás a visitar a Erika?
-Sí, ¿por qué?
-Llévale estas flores de mi parte.
-No creo que sea buena idea.
-Por favor, quiero que sepa que me siento mal por lo que pasó.
-Ella no quiere saber nada de ti.
-Por favor, llevaselas y dile que estoy arrepentido, convéncela que vuelva a trabajar.
-Haré lo que pueda pero no te prometo nada.
---//---//---//---
Mi madre entró en mi cuarto despertándome de mi agonía.
-Hija no puedes seguir así, sal de una vez.
-No quiero.
-¿Qué fue lo que pasó como para que te pusieras así?, no quisiste decirme.
-Es que es tan vergonzoso.
-No importa lo que haya sido, debes enfrentarlo y seguir adelante, ya eres adulta y debes actuar como tal.
-Lo sé, no me queda de otra.
-Alguien quiere verte.
-Si es Mike, no quiero verlo.
-Es una muy amiga tuya, dice que se llama Jenny.
-¿Jenny?
Me levanté fastidiada y me miré en el espejo. Me peine el cabello y baje a recibirla.
-Que sorpresa, creímos que estabas muerta.
-Hola Jenny, ¿Mike no vino contigo?
-No, solo estoy yo.
-Me imagino que te contó lo que pasó.
-¿Quieres caminar?, o, ¿prefieres que hablemos aquí?
-Vamos a caminar.
Nunca me gustó convivir con compañeros de trabajo, pero con Jenny era diferente. Ella no era chismosa ni celosa por los éxitos ajenos, le gustaba ayudar a los compañeros que tuvieran problemas y me inspiraba mucha confianza.
Caminamos por el parque y nos sentamos en un banco, le conté sobre mis dos accidentes y ella se echó a reír.
-No te rías-me sonroje.
-Lo siento, es que es tan gracioso. No puedo creer que te metieras dos veces con nuestro jefe.
-Las dos fueron accidentales.
-Si claro.
-No estaba en mis planes acostarme con él, solo paso.
-¿Quién lo diría?, tan santita que te veías.
-Me estas poniendo nerviosa.
-Lo siento.
-Tengo miedo de ir y enfrentarlo, no me atrevo a mirarlo a la cara.
-Relájate, estoy segura que lo olvidaran y todo pasará a ser una anécdota divertida.
-No me divierte.
- Estoy completamente segura que él ya se habrá olvidado. Estás exagerando y te prometo que ni Mark ni Mike piensan mal de ti.
-¿Por qué estás tan segura?
-Porque los conozco. Mike sabe que no tuviste la culpa y para Mark es tan común hacer eso que te puedo asegurar al cien por porciento que no significo nada para él.
-¿Qué tanto conoces a Mark?, ¿te has acostado con él alguna vez?
-Varias veces, es que es tan bueno en la cama. Es tan hot y…
-No quiero saber de sus intimidades.
-Lo siento, pero lo digo en serio. Él se acuesta con todo el mundo y estoy segura que no significaste nada.
-Creo que eso me tranquiliza un poco.
-Ya deja de exagerar y vuelve al trabajo, ¿sí?
-Sí, está bien.
-¿Prometes ya no hacer tanto drama?
-Sí, lo prometo.
-Genial.
Me despedí de Jenny y regresé a casa. Al llegar me sorprendió ver a Mike sentado en el sofá platicando con mi madre mientras sostenía un ramo de rosas. Ambos me miraron y me puse roja.
-Afín llegas hija, ya conocí a tu novio y tenías razón, es muy encantador.
-Él no es mi novio…
-No somos novios señora, Erika aun no me ha querido dar el sí.
-Estoy segura que lo hará pronto, es una buena hija y no quiero que te des por vencido. Los dejaré solos, me dio gusto conocerte Mike.
-Lo mismo digo señora.
-¿Te quedarás a cenar?
-Yo…
-No hace falta mamá, no se quedará mucho.
-Quédate, eres el primer hombre que mi hija trae a la casa.
-Pues siendo así me quedo-se rio.
-Te voy a preparar algo especial-se fue a la cocina.
Mike se echó a reír y me senté a su lado ignorando el ramo de rosas. Reí al igual que él y luego nos quedamos viendo a los ojos.
-Tu madre es encantadora.
-Creo que le caíste bien.
-¿Cómo le ha ido a los otros?
-A ella todo el mundo le cae bien.
-¿En serio soy el único hombre que has traído a tu casa?
-Por desgracia sí.
-Pues me considero afortunado.
-No esperaba verte.
-Sé que no querías que viniera pero…
-No, me alegra que lo hayas hecho, que lindas flores.
-¿Te gustan?-me las dio.-son de parte de mi hermano.
-¿Él me las manda?
-Sí, se siente muy mal por lo ocurrido y espera que lo perdones.
-Es un idiota, pero admito que las flores son un lindo detalle.
-Decidí volver a la oficina, me será incómodo, pero no importa. Aparte, necesito el dinero.
-Me alegra oír eso, todos te extrañamos.