Mike y su hermano comenzaron una extraña rivalidad que parecía no acabar, no aguante más y decidí renunciar a la empresa, lo que menos quería era arruinar aún más su relación de hermanos. Mark y Jenny intentaron convencerme de que me quedara pero ya no me sentía cómoda trabajando allí. Mike me apoyó en mi decisión y me ofreció su casa en caso de que hubiera algún problema. -¿Estás segura de hacer esto Erika?-preguntó el gerente general. -Ya lo decidí señor, quiero buscar un nuevo ambiente. -¿Hay algo que pueda hacer para que te quedes? -No señor, lo siento. -En ese caso, puedes retirarte y gracias por tu ayuda en la empresa. -Le agradezco por todo señor. Me despedí del gerente y fui a mi escritorio para recoger mis cosas. Los compañeros de mi área estaban alrededor de mi escritori

