No me la pase tan mal, Mark me trato bien y trato de hacer de todo para que me sintiera cómoda con él. Jugamos al pádel, montamos a caballo e hicimos rapel. Fue divertido y no me arrepentía de haber venido. Comimos delicioso y mis padres se quitaron el estrés del trabajo. Regresamos a la casa, Mark los dejo y me invitó a cenar a uno de sus restaurantes favoritos. Quise negarme pero como fue amable con mis padres, decidí aceptar. Me llevo a uno muy elegante donde había entretenimiento en vivo y reservo una mesa para nosotros apartado del resto. -¿La estás pasando bien? -Sí, hoy no fuiste un idiota. -Significa que ya te estoy agradando más. -De a poco pero sí. No debí haber aceptado, estaba en una cita con el hermano de mi prometido y sentía que le estaba siendo infiel. -Con Mike pas

