LAS ARAÑAS DEL FIN DEL MUNDO Fueron llamadas las arañas del fin del mundo porque quienes sobrevivieron a sus picaduras a menudo tenían dolores severos y alucinaciones intensas que los llevaron a creer que habían sobrevivido a una catástrofe nuclear. Las telarañas eran gruesas y palpables y, a veces, parecían tan compactas que daban la idea, al tocarlas, de que eran de plástico blanco. Esperaban a los humanos y disfrutaban torturando y asustando, pero no siempre mataban. Al final del largo descenso encontramos una brecha: una abertura. La salida se veía luminosa porque habíamos estado durante mucho, mucho tiempo en la oscuridad. Después de dejar aquel canal de drenaje, de ese intrincado laberinto, terminamos agotados, pero no pudimos detener nuestra carrera a tiempo, porque el comienzo

