36

883 Palabras

Por suerte mi alarma los días de diario suena antes que la de mi madre, no quiero ni imaginar lo que hubiera ocurrido de no ser así. Desperté sin saber cuándo había dejado de hacer efecto la hidromiel, ya no era una nebulosa de colores, era yo tumbada en mi cama desnuda. -Buongiorno principessa.- me tapé con la sábana blanca al verle sentado en la silla del escritorio.- He estado colocando un poco la habitación... Todo parecía estar en su lugar, como lo estaba el día anterior. -¿Has...- los recuerdos ya eran borrosos en esos instantes.- has dormido aquí? -Yo no duermo.- tragué saliva aterrada ante la idea de lo que hubiese podido pasar. -¿Necesitas que sea más explícita?- gruñí alzando una ceja desafiante. - Supongo que el alimento de Odin os sienta diferente.- tocó mi mejilla y tem

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR