-Hola Roxy.- me saludó mi madre al oírme entrar.- ¿Dónde está la chica más buena del mundo?- sabía perfectamente que se refería a Fylgja así que le quité la correa para que fuese con ella, pero antes le dediqué una mirada de furia para que supiese que no había sido una buena chica y ella agachó las orejas. -Voy a mi habitación.-no tenía ni fuerza ni ganas para fingir felicidad, estaba confusa y agobiada por no poder contarlo. -¡Alto ahí, Roxane Storm!- me había tendido una trampa para que no huyese hasta tener una buena reprimenda, estaba arrinconada.-¿Cómo se te ocurre salir de casa durante el toque de queda? —Tenía que sacar a Fylgja y más tarde hubiese sido más peligroso.— lo último que me apetecía en ese momento era tener una discusión sobre mis irresponsabilidades. —Ha sido demasi

