No sé cómo será para la mayoría de la gente, pero para mí, despertar después de haber estado inconsciente era distinto a despertar normalmente. Yo no soñaba ni tenía pesadillas cuando perdía el sentido. No era como dormir, donde a veces hay sueños y otras veces no. Me había desmayado más veces de las que quería recordar o contar, y nunca había tenido un solo sueño ni pesadilla. Había despertado teniendo pesadillas, pero eso no era algo en lo que quisiera volver a pensar. Jamás. Como la mayoría, a veces me despertaba del sueño con un sobresalto, a veces con una sacudida. Si estaba teniendo una pesadilla, había momentos en los que me incorporaba de golpe en la cama, pasando de dormida a despierta casi demasiado rápido para que mi cuerpo y mi mente lo procesaran. Otras veces, me quedaba atr

