Nunca se lo había contado a nadie que no fuera un psicólogo designado por el tribunal, y me había llevado mucho tiempo confiar en ellos lo suficiente como para hablar. Empezar era siempre lo más difícil. Con Zaid, decidí que fuera algo sencillo. —Fui víctima de abusos cuando era niña. —La frase salió plana, como si fuera otra persona quien la dijera. Siempre había deseado que ese hubiera sido el caso con los recuerdos. Nunca se sentían como si le hubieran pasado a otra persona. Siempre era yo, allí mismo. Mi mano fue hacia el lado izquierdo de mi estómago, el mismo lugar al que siempre iba cuando pensaba en aquel entonces. La mirada de Zaid bajó hacia mi mano, pero aparté la vista antes de poder ver la comprensión en sus ojos. Me había visto desnuda. Solo las cicatrices de mi espalda hab

