Jeremías llego al Templo de Ra al medio día, todavía no habia parado ni un segundo, no podía bajar la guardia, ni mucho menos relajarse. No habia casi nadie en el templo, entro mostrando respeto ante el dios Ra, visualizo a un hombre mayor que encendía velas y inciensos en el gran altar, se acerco hacia el suponiendo que seria el. - Estoy buscando al protector del templo, me dijeron que lo podía encontrar aquí. - Jeremías pregunto al Hombre, este lo observo, nadie en mucho tiempo habia ido a buscarlo tan explícitamente. - Aquí delante lo tiene, ¿Qué se le ofrece? - Jeremías no sabia como empezar. - Estoy buscando información sobre una mujer y su hija, Aretea y Esmeralda, son sus nombres, me dijeron que usted conocía todo sobre ella, que me podrías dar mas información. El hombre sabia

