Poco después, la cronoastronave había saltado al futuro para reunirse con el navío 22 en torno a Baricor. Sin embargo, no había certeza antes del salto de que la nave de Margherita fuera recuperada, ya que las consecuencias de un giro en el tiempo no podían preverse en su totalidad; y la duda había sido legítima, en realidad no habían encontrado a la 22. Excluyendo que pudiese haber sido aniquilada, dado que no veían razones lógicas para ello, se presentaban dos posibilidades. Primera eventualidad: a causa del giro temporal, la cápsula 22 podía haber sido transferida en un momento junto a la Tierra tras el acto de aniquilación de Tinno, manteniéndose en órbita como después de la primera misión, es decir, como si la siguiente no se hubiera producido nunca. Segunda posibilidad: la nave podía

