PRÓLOGO DEL AUTOR A LA PRIMERA EDICIÓN No pocos lectores consideran a las narraciones de ciencia-ficción divagaciones de nivel mediocre al que no desean rebajarse. Creo que es en primer lugar la propia expresión ciencia-ficción la que induce, con el sufijo “ficción”, a figurarse obras de paraliteratura que sufren de una fantasía desenfrenada e irreal y de pseudociencia; sería por tanto preferible decir narrativa científica en lugar de ciencia-ficción, traduciendo sencillamente la expresión original inglesa science fiction, pero si el vocablo tiende al equívoco, también la falta de una definición precisa de ciencia-ficción comúnmente aceptada podría haber alentado la poca estima general por la narrativa científica, así como la puede haber inducido, en obras más recientes, la mezcolanza ent

