Una chica muerta.

1420 Palabras
Dulce María. (hace meses atrás) Ya me había levantado temprano para ver las plantaciones de rosas blancas y las flores amarillas que nosotros habíamos plantado justo antes de llover. Ya a pasado días y seguro debe estar floreciendo, estará bello, ojalá algún día venga el joven Cristian. Mery, –¡Mamá!!, tan temprano estás despierta– Dulce, –Hija, tú también estás despierta– Mery, –Mamá no sea así, ten puedo acompañar está vez– Dulce, –Hija, Iker ya se va a su práctica de policía y tú debe cuidar a mi nieto– Mery, –Mamá a tu edad manejado sola, ¡No!!, quieras o no igual iré contigo– –Ademas mi Lalo es hábil y sabe ser útil, no creas que es un niño mimado– Dulce, –¡Hay mi niña!– Mery, –Asi si podemos las dos mamá– Dulce, –(sentimental) Eres la mejor hija que tengo y espero algún día— —Que Iker tu hermano se case y sea así– Mery, –No creo que eso suceda ya sabes cómo es– Dulce, –Si mejor vamonos antes que nos escuchen– Mery, –Si mamá vamos– A salir de la casa, yo con mi hija hacia tanto frío en los campos justo habia llovido tanto en la noche justo había escuchado truenos, primero llegamos hasta la entrada lo más raro a pasar por la área 5, había flores doblada como caídas eso es raro, quería verlo primero, pero es mejor sería la primera plantación así fuimos más adelante. A estacionar el vehículo en la primera plantación, veo marcas de carro en la pista cosa que jamás había sucedido antes, si estuviera el niño Cristian esto no pasaría, aún lo extraño a mi niño, pero se fue porque no podía olvidar a la niña Vanessa y peor no quería cometer una locura con su hermanita menor, lo recuerdo como si fuera ayer. (tiempo muy atrás) Desde la ventana del segundo piso, ya el niño Cristian había llegado emocionado, que raro verlo así. Cristian, –Hola Nana Dulce sabes hoy conocí a una chica– Dulce, –Tú mi niño, así cuentame– Cristian, –Sabes quería saber de ella, pero lamentablemente tenía que ir a la empresa– Dulce, –¿Donde la viste?– Cristian, –En los columpio del parque que me llevaba mi abuela Raquel– Dulce, –Te ha gustado mucho, volver ahí o la chica, mi niño– Cristian, –Si Nana me gusto verla, que aún la pienso– —Pero parece más joven que yo— Dulce, —Espero que no sea menor— (tiempo actual) Hasta que mi hija me toca el hombro, y se va los recuerdos, la miro me señala que porque había encontrado ropa de mujer en la pista de frente justo en el área 1.1 cosas que me extraño mucho. Mery, –Mamá quien botaría un vestido rasgado así– Dulce, –¿Parece sangre?– Mery, –Mamá mejor a qué ir a la área 5 de plantación– Dulce, –Si hija vamos sube al carro– Ya estado cerca de la área 5 vemos las flores dobladas, a estacionar el auto estado ahí ya, vemos el cuerpo desnudo de una mujer parecía muerta. Es una chica muerta lo es, no se mueve ¿Quien haría esto?, tan atroz hacer a una mujer así ha llegar aquí dejar así su cuerpo. Mi hija Mery se inclina a tocarla justo se mueve, pareciera que aún está viva llamamos con ese aparato a Paco para que nos traiga una frazada. Mery, –Ojala Paco no demore tanto mamá– Dulce, –Le voy a tapar con mi ponchó– Así solo paso poco tiempo que vemos llegar a Paco justo se detiene frente a nosotras. Mery, –Paco no te acerques más dame lo que te pedí– Paco, –¿Porqué tan misteriosas?– Mery, –Solo hazlo y no preguntes— Paco, –Esta bien jovencita enojada– Mery, —No sea chistoso– Mery no lo dejo avanzar a Paco, a recibir la frazada le tapa para así ser cargada por Paco con ayuda de nosotras. Paco, —¿Quién es? Mery, —Ayuda— Chica, —《¡Ya no por favor!!—(triste, tiembla y llora) Hasta que se desmaya, me preocupa es joven aún, su piel blanca hace ver los moretones que tiene en todo el cuerpo, ¿Qué persona haría esto a una chica bonita?. A llegar a la casa llamamos a la doctora para que sea atendida, pero no hacía caso nadie por ser alejado de la ciudad principal y nadie queria venir entonces llamamos a niño Nol. Nol, –(celular) ¡Hola quien habla!– Dulce, –(celular) Niño necesito un favor– Nol, –Nana Dulce, ¿Eres tú?– Dulce, –Si niño– Nol, –¿Que te paso?, dime– Dulce, –Nada malo, solo necesito una buena doctora para una amiga mia– Nol, –Ya me había preocupado Nana, sabe bien que te queremos tanto, además Cristian te extraña– Dulce, –Si lo sé niño, puede ayudarme– Nol, –No te preocupes, llamaré yo a la mejor y la mandaré a la casa– –Ahi le das la dirección para que vea a tu amiga y que también te revise a ti Nana– Dulce, –Gracias mi niño Nol y no le diga nada al niño Cristian– –Ya ha sufrido mucho– Nol, –No te preocupes no lo haré, pero no me mientas, bueno haré mis deberes– Dulce, –Mi niño Nol no miento, bueno termina mejor más luego les llamo– A colgar la llamada me siento culpable a mentir así al niño Nol, pero es por el bien de la niña que está pálida. En un momento llega una doctora, que es recibida por mi hija. Doctora, –Soy Virginia Gómez, el joven Nol Tanaka me llamo para venir– –A está dirección, espero que sea una emergencia o una urgencia– Dulce, –Gracias doctora por venir es ella está desmayada y no reacciona– Virginia, –¿Quién es?– Dulce, –¡Por favor ayúdeme!– Virginia, –Lo haré solo porque conozco a Nol, vamos ahora con ella– Dulce, –Gracias doctora– A entrar justo la doctora se apiadó de ella verla así casi sin signos vitales, no tenía casi todo sus materiales que había llamado para que le traiga sus implementos médicos hasta había llegado una enfermera. Doctora, –Señora debió haberla llevado al hospital– Chica, –¡No por favor!!!, no llamé a nadie ni me lleve a ningún lugar– Virginia, –Estas despierta, ¿Sabes quién te hizo esto?– Chica, –Por favor no me preguntes–(llora) Dulce, –Por favor doctora, ayúdale– Enfermera, –Doctora Virginia Gómez disculpe por ser asi– –Es mejor que la joven se recupere y después le apoyamos– Virginia, –Es que no, es mi ética asi– Dulce, –Por favor doctora, mírale es una niña frágil– Virginia, –Señora sabe que me va a meter en líos, pero no diré nada hasta que ella lo desee– Chica, –Gracias por guarda esto– La doctora le revisó de pie a cabeza hasta encontró semen dentro de ella, hasta esperma justo en su cuerpo. A ser limpiada con ayuda nuestra, hasta la enfermera Lourdes nos ayudó ha dejarla ya curada, había tenido muestra y iba a llevarlo a un laboratorio donde ella trabaja y es directora del hospital. Virginia, –Señora Dulce, podemos hablar en privado– Dulce, –Si vamos al despacho– Habíamos entrado al despacho del niño Cristian así hablamos las dos solas. Virginia, –Aquella joven fue víctima de abuso s****l, seria recomendable que vaya a la policía– Dulce, –Lo sé, pero verla así sería mejor que se recupere– Virginia, –Tiene razón, ella está en sus manos suyas– —Prometo guardar esto por ella, y volveré cuando me necesita— –Ella debe denunciar a los culpables o al culpable— —No diré a Nol nada y ni a nadie hasta que este mejor— Dulce, —¡Gracias doctora!— Hasta la enfermera Lourdes lo juro, mi hijo Iker y Paco no sabe nada, hicimos lo posible que nadie la vea a ella.
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