‘’La falta de secreción masiva hormonal, o mejor dicho el no poder liberar su aroma, la pérdida de memoria, la resequedad en la boca, pupilas dilatadas y dificultad al respirar al verse expuesto a ciertas situaciones que son guiadas por el estrés son los algunos efectos colaterales que han sido encontrados en el setenta por ciento de los individuos en lo que se han probado los supresores para esta casta en específico.’’ Por primera vez la voz hueca de Leire se escuchó en la habitación, a causa de la ira retenida mezclada con la tristeza las manos de Leire estaban apretadas en cada reposabrazos, se encargó de enumerar los delicados efectos causados por ese tipo de medicamentos.
‘’La pérdida parcial o en su totalidad de ciertas funciones motoras, por ejemplo, el caminar o mover correctamente sus manos, el fallo en órganos vitales como lo son el corazón, riñones o pulmones son estos los daño que provoco en el quince por ciento de los individuos usados para probar la efectividad de los supresores en alfas.’’ Había un deje de peligrosidad en la voz de Leire que a Benjamín lo tenia alerta, entendía las razones de la mujer en presionar al director Lerman para que dijera la verdad, este reportaje de Leire estaba siendo impreso y transmitido por muchas revistas de medicina alrededor de todo el mundo. Aunque comprendiera el truco de la alfa, el abogado no estaba satisfecho con la actuación de la mujer.
‘’En el último quince por ciento de los alfas que fueron usados para medir el potencial de reparar daños causados por enfermedades mentales a nivel psiquiátrico, lo individuos de prueba presentaron primeramente la perdida completa del habla, funciones motoras tales como las que se han mencionado anteriormente, no menos importante estos alfas que fueron sometidos a una cantidad indefinida de tiempo en su totalidad murieron después de convulsiones seguidas, o ataques al corazón.’’
La respiración de la alfa era errática y se notaba la ferocidad en medio del toque descuidado que tenía encima de sí misma la llevo a que ocupara el borde de la silla y sus manos reposaran justo al borde del escritorio, encima de la superficie de vidrio. ‘’Usted lo ha dicho, señor Lerman. Mi conocimiento acerca de este tema es lo suficientemente amplio como para reconocer que mi esposo ha perdido funciones motoras, al igual que el aroma que lo caracteriza, también su memoria parece haber sido limpiada en el tiempo que estuvo aquí. La depresión psicótica de Harry no se cura con ese tipo de medicamentos, y me temo que en este sitio él ha estado empeorando.’’
Lerman recogió cada parte de información que Leire le dio. La mujer por su parte estaba eufórica y malhumorada, sus nudillos blancos hacían fe de cuanta presión estaba ejerciendo en ese preciso instante, la ira se arremolinaba en su ser y cada palabra fue escupida al rostro del director que perplejo la estaba observando. El hombre alcanzo a tragar saliva antes de que le gruñido intimidante de Leire, quien sintió la necesidad, o el instinto, primitivo de atacar el cielo de Lerman, se obligó a sí misma apartar la mirada del sitio cuando el director de la clínica estuvo removiéndose incomodo por toda la atención que le era puesta en el cuello por parte de la alfa que territorial comenzaba a sentirse insultada y atacada.
‘’Como podrá ver, director Lerman, mi clienta solo está velando directamente por la seguridad de su esposo que se encuentra internado en esta clínica. Sin restarle importancia al hecho de que ella misma pudo corroborar el que el aroma de su esposo, que es lo más notable, junto a las demás, pero no menos preocupantes, perdidas que tuvo después de haber sido internado. Ha dado fe de que ningún medicamento que estuvo aprobado para que se le fuera suministrado podría causar estos síntomas que son propiciados por los supresores para alfas.’’
En un intento de arreglar el discurso intimidador de Leire, que había logrado su propósito el cual era quizás hacer saber sus sospechas como también decir con sus palabras un claro ‘’soy el alfa aquí, no intentes mentirme porque puedo leer a través de ti’’, cualquiera que haya sido las razones de Leire para hablarle así de esa forma a Lerman no importaban ya, porque el hombre con seriedad y nerviosismo recorriendo su cuerpo termino asintiendo.
‘’No quiero desacreditar lo que me ha dicho, por eso quiero traer a colación el permiso que su cliente firmo estando usted presente hace un mes exactamente, en el cual estaban todos los medicamentos que se le iban a suministrar a el señor Foster. Permítanme, quiero recalcar que ustedes tienen el documento original, mientras que mi persona posee una copia, al igual que el doctor Hale, quien es el que está atendiendo como doctor de cabecera a su cliente.’’ después de levantarse y decir el discurso en donde exponía sus argumentos, Lerman les dio la espalda y se fue caminando con paso descuidado al archivero que reposaba detrás de él con anterioridad.
Leire y Benjamín descansaban agitados en las sillas al frente del escritorio, esperaban impacientes con los nervios agitándose en su garganta y parte del cuerpo, esto último más orientado a la alfa que ocupaba levantarse y caminar por la habitación, el impulso valiente aún estaba galopando por su cuerpo y esto solo aumentaba su necesidad de querer saltarle en la garganta al otro alfa en la habitación, que hasta el momento para sorpresa de la mujer se había comportado sumiso ante sus acusaciones. Extrañada inconscientemente una oleada de sus feromonas perfumo el sitio con rapidez y así fue como logro Leire alertar su de su ira a Lerman y comenzó a remover nervioso una cantidad de papeles bastante grande en el mueble.
‘’Estas son las dos copias que poseemos, aunque una pertenece al doctor Hale, el decidió que se guardara aquí.’’ Algo extraño ataco la voz de Lerman que revisaba visiblemente nervioso el documento que poseía en su mano derecha, el mismo que pertenecía a Hale, Leire movió su pierna haciendo que el zapato golpeara fuertemente el piso creando un ruido lo suficientemente molesto como para que el nerviosismo del alfa causara que se sobresaltara. Lerman termino exponiendo ambos archivos, el olor a su molestia ataco la nariz de Leire, un poco confundida se levantó a la par de Benjamín, ambos echaron un vistazo a los documentos y lo que leyeron en las anotaciones del documento perteneciente a Hale los disgusto a tal punto de que la sorpresa no tuvo el tiempo de llegar a sus cuerpos.
Benjamín arrebato iracundo el documento de Hale de la mesa, sus ojos fueron directamente a las anotaciones en pequeños papeles engrapados donde palabras desordenadas tales como ‘’supresores’’, ‘’efectos colaterales’’, ‘’perdida del habla’’, ‘’perdida de la memoria’’, y demás alertaron a Benjamín, aquello fue tan esperado que se trataba de un revuelo.
‘’¿Puede usted explicarme esto, señor Lerman?’’ la voz airada de Benjamín golpeo la fibra nerviosa de Leire que solo se quedó en silencio siendo consumida por su propia molestia, sus manos se sentían calientes al igual que todo su cuerpo estaba teniendo consideración de no destruir todo en la habitación, apenas había podido leer algunos fragmentos de las notas adicionales colocadas por Hale en el archivo que ella había firmado, no había duda que habían violado los términos de la autorización en muchos sentidos.
La mirada de Leire se quedó clavada en Lerman quien no le quedo más que removerse en el sitio donde estaba y tratar de explicar lo sucedido, la cantidad de feromonas cargadas de enojo por parte de Leire lo tenían agitado y la marca en su cuello picaba lo suficiente como para saber que responder ni al abogado de los Foster ni a la esposa del paciente. Estaba más que claro que una falta se había cometido, pero no esperaba que fuera de tal grado. El paciente pudo haber muerto dentro de su clínica y no tenía una explicación para ello.
‘’La copia que guarda la clínica es la que sostiene su mano derecha, abogado. La izquierda que contiene las anotaciones es la perteneciente al doctor Hale. Por ende, siguiendo esa línea de los hechos, no estoy demasiado seguro porque la de mi colega posee esos términos. Teniendo esta duda razonable, y lo planteado por la esposa del señor Foster, es necesario hacer una reunión conjunta con la enfermera que atiende al paciente, su cuidadora y el doctor que lleva su caso, por favor esperen un minuto y les comunico de esta reunión.’’
Así fue como la espera termino consumiendo nuevamente a Benjamín y a Leire, el primero estaba furioso mientras leía como Harry estaba siendo usado como conejillo de indias para medicamentos no autorizados, la ira y molestia apenas podían contenerse en su cuerpo, mientras que Leire estaba resoplando y gruñendo como león enjaulado al que le han quitado su libertad de un momento a otro, tenia la certeza de que aquella pesadilla terminaría lo más pronto posible, y ella podía llevarse consigo a su pareja ese día. Tenía razón, nunca lo dudo en ningún sentido, la chispa de culpabilidad que antes se había encendido y no se apagaba desde ese momento está borrándose poco a poco hasta llegar al punto de la extensión.
Lerman hizo el comunicado y a su vez cuando la llamada para había finalizado les menciono a Leire y a Benjamín que ya estaba hecho y que solo quedaba esperar a que los demás se reunieran con ellos.
‘’Antes de que se acerquen las personas faltantes, señor Lerman. Quiero advertirle que mi cliente abandonara su clínica lo antes posible, necesitamos un permiso donde esto quede registrado y además este la autorización por parte de la clínica, espero y entienda que si el hecho no se esclarece la más mínima acción que podrá esperar por parte de la familia Foster le será comunicada por las autoridades legales competentes.’’
Fue la respuesta de Benjamín lo que realmente desfiguro la cara en preocupación de Lerman que solo atino a asentir y volverse al gran ventanal que estaba en su oficina, se quedo ahí hasta que los minutos fueron consumidos. Al parecer el tiempo no estuvo en contra de Leire y Benjamín, porque Hale, Samantha y Gia llegaron tan rápido como pudieron.
Ambos pasaron por la puerta, Samantha portaba una seriedad y silencio sepulcral, mientras que Hale y Gia derrochaban angustia y nerviosismo, esto no fue pasado por alto por Benjamín y Leire que a su vez les miraron con enojo e ira, sobre todo por parte de la alfa, su lenguaje corporal hablaba por ella, gruñendo y soltando maldiciones Leire estuvo a nada de acercarse a golpear a ambas personas, pero manteniendo la compostura termino simplemente acercando su visión al sitio donde Lerman se encontraba el cual se volteo y con seriedad recibió a los recién llegados, pero lo que más termino socavando dentro de Leire fue la mirada que Lerman le entrego a Hale, Leire noto la marca en el cuello del director y su junto a esto la decepción que portaban los ojos de él cuando su mirada se encontró con la de Hale.
Aquella mirada que intercambiaron Hale y Lerman le hizo saber a Leire que esto iba más allá de un problema entre colegas, la decepción junto a la tensión que se estaba arremolinándose alrededor de estos dos alfas le dejaban en claro a la chica de ojos ámbar oscuros que Lerman era un delta y que su pareja era Hale, respirando profundo Leire reconoció con rapidez el aroma de la desilusión empapada con tristeza, un olor que aunque nauseabundo que revolvía su estómago y daba mucho de qué hablar. Ahora en ese instante estaba segura de que la situación no se iba a enredar más para que ella pudiese llevarse a su pareja lejos de ese sitio.
Las ideas comenzaron a trabajar con rapidez en su mente. Benjamín por otra parte percibió de forma más sencilla lo mismo que Leire, siendo Beta sus sentidos eran bastante distantes a él, pero aun así fue tanta la cantidad de feromonas que comenzaron a danzar alrededor de todos que fue imposible que ignorar aquella situación.
Tomando una postura autoritaria Leire miro fijamente a las personas que estaban en la habitación, podía percibir entre los aromas de los otros dos alfas uno más dominante que otro, el suyo reflejaba la tristeza que atormentaba a su alma y la volvía más densa entre los demás, pero aun así el olor espeso de su furia comenzaba a tornarse más violento a medida que los pensamientos negativos ocupaban su mente. La imagen del rostro frio y sin expresión de Harry la recibió sin mucha cordialidad en su mente, aquello solo hacía que su frustración fuera en aumento cada vez más.