Mi cabeza palpita como nunca antes lo había hecho, además que varias partes de mi cuerpo duelen, como si hubiese sido golpeada. - Miren quien despertó – levanto solo un poco la cara y veo a un par de hombres resguardando la única puerta que hay en este mugriento lugar. Apenas estoy abriendo los ojos y no necesito detallar mi alrededor para saber que es sucio. - Fuiste muy fácil de capturar, muñequita – se burlan los dos, pero aun así no se separan de su lugar, lo que me da algo de tranquilidad, los quiero lejos de mi cuerpo. - Lo siento por los golpes, el viaje fue algo agitado – continua el otro, pero los ignoro por completo. No quiero gastar mi energía en preguntar cosas como que hago aquí, quienes son y que mierda quieren. Prefiero serenarme un poco antes de pensar en qué hacer. Te

