5- Todo perfecto

1796 Palabras
Pov: Rebeca Gabriela y Chris hablan de forma casual mientras llego con Peter a mi lado. — Hola Gabi, llegamos a tiempo — digo sonriendo. — Si... llegaste a tiempo — me mira y luego solo toma el brazo de Chris para caminar al salón. — Deberíamos sentarnos juntos ya que no conocemos a nadie más — Dice Chris y eso es una excelente señal. — Eso sería perfecto, yo había invitado a unos amigos pero se pelaron hace dos días — dice Peter y Chris lo ve apenado. — Que mal, eso es... algo complicado, supongo que cuando se acerca la boda cada vez es.. — En extremo difícil, la prueba de fuego, la verdad que uno piensa que comprometerse y sentirse tan cerca del altar no será problema pero a veces juro que dudo — Miro a Peter por lo que dice.— Pero sabes que te amo Bec, ella es una mujer increíble — besa mi mejilla con cariño y me quedo con una extraña sensación ante su gesto. — Se los ve bien juntos — dice Chris y quiero matar a Peter, porque eso no ayudará a que él quiera meterse conmigo. — Eso porque estamos en el momento de paz, en diez minutos ya no nos soportaremos, nunca estamos mucho tiempo juntos — golpeo el brazo de Peter juguetonamente. — Pet, no reveles todos nuestros problemas en la primera charla — él solo se ríe fingiendo inocencia. Bien jugado Pet, lamento subestimarte. Ya veo que todo es parte de su plan y eso me gusta que sea tan previsor, que haga ver todo tan casual e impulsado incluso por el mismo Chris. Eres increíble Pet. — Lo siento, a veces hablo de más, ya luego me regañará ya verás — Chris se ríe y Pet solo me sonríe. Maldito condenado y su sonrisa compradora. Entramos a un salón donde está todo perfectamente decorado, las mesas dispuestas muy bien. — El lugar es hermoso— Dice Gabriela asombrada. — Muy lindo, es cierto — miro a Chris y mira todo de forma muy juiciosa. — ¿Alguna observación? Me dijo Gabi que sos diseñador y ambientador de eventos — Chris me mira y sonríe, me acerco a él mientras Gabriela mira las mesas para elegir una igual que Pet. — No me gusta ser tan crítico creo que de gustos no hay nada escrito y que no todos tenemos el mismo criterio — asiento parandome a su lado, muy cerca. — Pero quizás una critica constructiva, es bueno saber la opinión de un profesional, además nadie de los que ha decorado esto va a escucharte — se sonríe divertido. – Eso es verdad, nadie va a escucharme — Me mira a los ojos — Primero creo que usaron los tonos incorrectos, si hubieran elegido unos tonos más universales todos sin importar su vestimenta resultarían en contraste con el lugar — Mira hacia su derecha — Meses cerca de la cocina y baños, me parecen de muy mal gusto, un lugar horrible para sentarse, si hubieras dispuesto las mesas de una forma más simétrica ese lugar quedaba libre — sonrío como si estuviera faccinada, pero la realidad no está diciéndome nada que Peter sin estudiar no sepa. Esos son mis estándares ya verán que altos. No es como que este diciendo que sería pareja de Peter, él es un insensible sin corazón, jamás me fijaría en él de ese modo, solo digo que, ya saben, es un hombre con muchas cualidades intelectuales, justo las que a mi me parece cualquier persona atractiva debe tener. Pero eso no quiere decir que me gusta Peter o que me parece atractivo, sería tonto que me guste mi compañero de trabajo, mi amigo, mi mejor amigo. Solo... algo que pensé que.. me pareció bien aclarar. — Es increíble, no lo había pensado así, pero le daría un cambio rotundo la disposición de esas cosas, sos increíble, de verdad un profesional — niega con humildad. — Por dios Rebeca, no es para tanto, solo fue una simple observación — Apoyo mi mano en su antebrazo. — Una observación elocuente, estoy impresionada y no seas modesto, cuando es bueno en algo hay que admitirlo eso te hará mucho mejor de lo que ya sos — niega y aprovecho para acercarme más a él. Mira mis labios de forma predecible y baja velozmente para mirar mi escote mientras termina mirando el suelo. Muy bien disimulado, pero entra en el rango de lo que todos los hombres hacen, no es como que eso indique que va a engañar a su prometida, una cosa es mirar otra meterse con alguien más. Nos sentamos en las mesas y en poco tiempo el salón está lleno. Unos meseros pasan por las mesas y nos dejan a cada uno la carta junto a unas indicaciones. Dice que cada quien debe elegir el plato, la bebida y el postre de su pareja. Una estupidez porque si no sabes eso de un amigo por lo menos, eres una persona muy desatenta. Yo elijo muy fácil, Peter es... simple o yo lo conozco demasiado quizás, a él me gusta el pescado con algún acompañamiento, su preferido aros de cebolla y papás francesas al igual que yo, ama las papás francesa, de bebida siempre gaseosa de naranja con mucho hielo y postre algo por lo que peleamos siempre tiramisú, el que primero lo termina le roba al otro. Nada mejor que un postre al terminar un largo día de trabajo. En fin, ya lo sé, conozco mucho a Pet, pero es que pasamos demasiado tiempo juntos si no lo conociera no podríamos trabajar de la forma que lo hacemos tan cercana. Todos piden y solo resta esperar. — Esto es una prueba difícil — dice Chris riendo. — Seguro le aciertas en todo, se nota que sos un hombre muy atento — Me sonríe y luego mira a Gabriela como si hubiera sido intimidado. Una señal excelente que mire a su mujer luego que a mi denota culpa, o sea que algo indecente pensó y eso es perfecto. Comienzan a traer la comida y me llevo una sorpresa nada agradable al ver que Peter me pidió fideos con pesto, juego de naranja y solo quiero creer que con el postre acertó porque... Lo miro bastante decepcionada y él solo sonríe. ¿Acaso no me conoce? Soy alérgica a las nueces y el pesto lleva nueces. Odio el jugo de naranja, pero de verdad lo odio. Miro mi plato suspirando. Él me conoce sabe lo que como y lo que no, ¿Qué le pasa? Gabriela sonríe porque supongo Chris acertó a lo de ella. — Que bien acetaste en todo Bec — asiento y miro a Peter tratando de sonreír. — Si a diferencia tuya, Pet... ¿Olvidaste que soy alérgica a las nueces? — Pone una cara de idiota apenado y no sé si finge o es cierta su expresión. — Amor, lo olvidé, sabes que mi memoria es pesima — asiento y miro mi plato. — Podemos pedir que lo cambien — Dice Chris y niego frunciendo el ceño. — No hace falta, no vamos a romper las reglas — digo molesta. ¿Que miërda te pasa Pet? Mi teléfono suena. Pet: Te compartiré postre, lo juro. No seas enojona Bec, sabes que sé todo de ti. Lo miro y me doy cuenta de su plan. Que tonta, obvio que Peter sabe lo que me gusta, lo mejor es que Chris vea a una mujer débil y descuidada, su instinto protector hará que se acerque más a mi. Peter es el mejor compañero, siempre está un paso adelantado por eso es increíble trabajar juntos. Todos comen y yo no, porque no puedo y tampoco me gusta algo de lo que me trajeron. Llega el postre y Pet me pidió un postre de Nuez. Mientras los demás comen me acerca su plato para que coma el postre que le pedí, sonrío y lo miro tratando de que no sea evidente que no estoy enojada. Terminamos de compartir el postre y Gabriela y Chris hablan riéndose. — Voy a buscar algo de tomar — dice Gabriela y golpeo la pierna de Peter. — Te acompaño, prometo ahora si traerte algo que te guste Bec — asiento fingiendo aflicción. Necesito a Gabriela lejos de Chris para poder hacer mi número. Resoplo y me tiro hacia atrás en el asiento cubriendo mi rostro. Pienso en lo triste que estoy, en el daño que me ha hecho mi prometido, para poder llorar sin problema. Me hace bien interiorizarme en el personaje para que me salga bien. — Rebeca ¿Te sientes bien? — niego y lo miro derramando lágrimas. — No Chris, no estoy bien, yo... soy poca cosa lo sé, pero no me merecía algo así, él ni siquiera sabe mis gustos, mis alergias después de tantos años — Comienzo a llorar más y como un caballero me pasa una servilleta. — Rebeca no llores, quizás... quizás estaba distraído — Niego sin dejar mi papel de víctima. — Quizás soy tan insulta que él ya se ha aburrido, no lo sé Chris, me siento tan mal — Apoya su mano en mi brazo y lo miro. — No eres una mujer insulsa, yo creo que el debe sentirse mal por lo que pasó — lloro mas y me aferro a su brazo. — No lo creo, creo que a él no le importo — Se acerca y acaricia mi espalda. — Tranquila Rebeca, no llores, habla con él, pero no te pongas triste — Sorbo mis mocos y me alejo a mirarlo. — Eres un hombre increíble, perdón por esto, que vergüenza — Limpio mis lágrimas con la sevilleta. — Lamento esto Chris de verdad, que pena contigo, yo... no debí. — No te preocupes, para mí no fue una molestia — asiento mirándolo con una falsa añoranza. — Ya estoy mejor, por favor no lo meciones no quiero que sepan lo patética que soy — No digas eso, no eres patética, solo una bella mujer que merece mucho — sonrío y veo a lo lejos a Pet junto a Gabriela. – Ellos vienen, gracias Chris. Me acomodo como si nada pasara, pero es obvio que algo se notará asi que me encargo de eso. Miro a Chris de forma cómplice y me sonríe. Peter se sienta dejando un trago frente a mi y luego aprieta mi rodilla lo cual me hace erizar, aprieto con mi mano su mano en señal que todo va perfecto. Va todo perfecto. Miro su mano en mi rodilla y luego a él, va perfecto. Corro mi pierna por la sensación extraña que me da que me toque y tomo mi trago. Concentremonos en el trabajo.
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