Antes de la cena, esperaba a Elian en el pabellón del patrimonio. Trate de mantenerme quieta sentada, pero los nervios me ganaron y termine poniéndome de pie y me puse a caminar por el lugar. Justo entonces pude ver a Elian venir a lo lejos, tan pronto como lo ví agite mi mano, estaba preocupada y sentía curiosidad.
Alexandra: Elian, estoy aquí.
Tenía la cara blanca como un papel, me preocupe aún más, así que me acerque a toda prisa, entonces sus labios se abrieron y la comisura de sus labios se elevaron, entonces se inclino levemente, acercándose a mi.
Elian: Alexandra, felicítame.
Era extraño, pero había una leve sonrisa en sus labios, al verlo sonreí y coloque una mano en su cabeza, entonces le di unas suaves palmaditas en ella.
Alexandra: ¿cómo estuvo?
Elian: No estuvo tan mal...
Su respuesta fue débil, pero era firme. Elian tenía que comunicarse y ser tocado por una persona, por lo menos una vez al día. Era una promesa que se habían hecho, debía tocar a alguien y como recompensa, me había pedido que le diera unas palmadas en la cabeza, que indicaba que lo había hecho bien. Al inicio intenté negarme, porque parecía como si lo fuese a tratar como un cachorro, pero al ver sus ojos brillantes y emocionados, no pude negarme.
Alexandra: ¿fue duro?
Elian: Un poco...
Al principio me preocupe que el entrenamiento de ser tocado pudiera tener un efecto inverso en él, pero se lo había sugerido por su bien, debía superar su trauma.
Alexandra: Elian, si en algún momento crees que esto te está empeorando, no te fuerces demasiado.
Elian: No, no me importa seguir haciendo esto, me siento bien.
De hecho, para Elian haberse puesto en contacto con otras personas fue realmente desagradable, Elian no sabía si podía continuar, pero al momento de recibir las palmaditas, todos los sentimientos desagradables desaparecieron de la nada y sintió un toque agradable, fue un cambio maravilloso. En el futuro, incluso se sintió seguro de poder hacer todo lo que pudiera, pensando en ser tocado por Alexandra de esa manera.
Elian: Alexandra, tengo una pregunta.
Alexandra: ¿si?
Elian: Si lo hago dos veces al día ¿duplicaras la recompensa?
Parpadee mirándolo, algo en su mirada me decía, que estaba diciendo la verdad.
Alexandra: ¿cuántas veces crees qué puedes hacerlo?
Elian: Bueno ¿tres veces? ¿cinco veces?
Alexandra:....
Elian: 10 veces
Dijo, aunque su rostro se veía preocupado, ver qué lo hacía por esperar su recompensa me derretía de ternura, y pronto las comisuras de mi boca se elevaron en silencio. Así que asenti con fuerza, diciendo que cumpliría mi promesa. Entonces sus ojos se abrieron y estallamos a carcajadas, fue una risa alegre y agradable.
****************
Mientras calculaba el tiempo que había pasado en la mansión, me sorprendió que hubiera pasado bastante tiempo, porque a la vez sentía que no era así. Cómo era de esperar mi predicción no fue incorrecta. El Duque y su esposa estaban a punto de volver a la mansión. Llegarían pasado mañana.
Alexandra: ¿en serio?
Nina: Si, es por eso que Griselda está ordenando todo en este momento.
Nina refunfuño cómo si Griselda atacaría a todos los de la mansión, empezando por el comportamiento de los niños.
Griselda estaba feliz por la llegada de los Duques.
Sin embargo todos los empleados estaban preocupados.
Alexandra: No te preocupes demasiado.
Alexandra se limitó a sonreír con una cara tierna. Sin embargo, Nina estaba preocupada, pero al ver esa cara tierna hizo que sus preocupaciones desaparecieran.
*********
Primero transcurrió un día, luego el segundo y se informó que los Duques casi habían entrado a la capital.
Era la última hora de la tarde cuando los dos llegaron.
Todos salimos a esperarlos, para saludarlos.
Luego de un largo camino, ambos llegaron finalmente, pero al salir del carruaje parecían molestos.
Había una atmósfera a la que no estaba acostumbrada, muchos rostros inexpresivos.
Elian: Llegaron bien.
Cómo había visto el desenvolvimiento de Elian recientemente, no me sentí familiarizada por un momento, porque era moderado, parado estricta y perfectamente.
Los Duques que tenían alrededor de 30 años, estaban casados hace más de 20 años. Era común que los nobles del imperio se casarán a temprana edad. Cuánto más alto era tu posición en la nobleza, más rápido te casabas. Y como resultado de ello habían muchas parejas casadas sin amor. Esas personas, al igual que su familia continuaban su sucesión y vivían su vida como si acabaran de cumplir sus obligaciones.
Lo mismo ocurría con el Duque y la Duquesa Prada. La relación entre ambos, parecía incómoda y fría a primera vista.
Eliezer: Si, parece que a ti también te va bien.
Esther: Elian, tanto tiempo sin verte.
Su madre, Esther Prada, continúo. Para decirlo en palabras cortas, el saludo entre los tres fue aburrido. No hubo más conversación, aparte de esas palabras superficiales.
Llevaba un rato distraída observando la escena, di un paso adelante.
Alexandra: Hola, soy Alexandra Prada, es un gusto conocerlos.
Eliezer: Si -respondio brevemente-
Esther: Encantada de conocerte, Alexandra.
Me dijo sonriendo, pero incluso una sonrisa en sus labios, parecía estar completamente calculado.
Sin embargo, podía ser producto de mi imaginación, pero parecía que sus ojos me miraban fijamente, cómo si estuviera analizando me con solo verme. Pero luego su mirada se volvió inexpresiva y la conversación no continúo.
Esther: Ambos deberían volver y descansar, mañana por la mañana, nos presentaremos formalmente.
Y así, con esas simples palabras, tanto Elian cómo yo nos dirigimos al interior de la mansión, volví mi mirada atras, los Duques parecían tener un muro tan alto que era difícil de alcanzar.
No solo por su manera de caminar, sino también por sus gestos de manos y su respiración profunda, todo rebosaba de dignidad. Se notaba que fueron educados desde su nacimiento "¿seré capaz de hacerlo bien?" pensaba realmente preocupada, pero no importaba como era. los Duques, estaba determinada, apreté mi puño con fuerza, sería el lado fiable de Elian, pasara lo que pasara.
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El Duque y su esposa estuvieron ocupados incluso después de regresar a la mansión.
En cuanto se cambio de ropa Eliezer recibió un informe del trabajo acumulado en su ausencia. Esther por su parte, recibió un informe del interior de la mansión.
En los rostros de ambos no se apreciaba el cansancio del viaje, ambos se movían en una atmósfera tranquila, eran como un equipo bien conectado.
Mientras tanto algunas de las empleadas visitaron a Alexandra con Nina. Sus rostros estaban llenos de ansiedad y preocupación.
Patricia: Señorita, no puede estar aquí ahora.
Alba: Estoy segura de qué Griselda informara a los Duques maliciosamente. Así que deberíamos buscar a Griselda y taparle la boca. O mejor aún, usted debería ir primero con los Duques señorita.
Lucy: Yo también lo creo así, si usted va tarde, sus palabras y fundamentos no funcionarán ante las palabras de Griselda.
Nina también estuvo de acuerdo con las empleadas, sin embargo Alexandra sonrió mientras bebía el té que tenía delante.
Alexandra: Esto huele bien ¿cómo se llama?
Patricia: Se llama (Dulces sueños), pero esto no es importante ahora señorita.
Alexandra: Gracias por su preocupación, pero de todos modos voy a saludar mañana.
Alexandra pensaba que lo mejor era no taparle la boca a Griselda
Alexandra: No estén preocupadas, mejor vayan a descansar.
"si me apresuro en ir ahora, verán que realmente le tengo miedo a sus palabras" mientras pensaba en eso, Alexandra siguió tomando su taza de té calmadamente.