No fue hasta que terminaron de revisar los documentos que debían procesarse, que los Duques pudieron relajarse un poco. Mientras bebían vino, los empleados empezaron a ponerle al corriente de todo lo sucedido en su ausencia durante el tiempo que los Duques estuvieron afuera de la mansión. Por supuesto, que entre ellos estuvo Griselda.
Griselda saludo familiarmente a los dos y ordenó sus palabras para lo que tenía que decir, era algo que hacía habitualmente cuando regresaban a casa, así que Griselda estaba más confiada.
Griselda: Les daré un informe acerca del Joven Elian. Recibió mucha capacitación y lecciones por la mañana. El logro también es excelente.
La voz de Griselda era constantemente baja y tranquila, y no parecía mezclar sentimientos personales.
Griselda: Sin embargo... Me temo que está siendo influenciado por su matrimonio.
Era algo que Griselda realmente quería decir, aparentando estar involucrando sentimientos personales, inculcaría a la Duquesa una percepción negativa de Alexandra. Griselda hizo una pausa, para examinar la reacción de los Duques, a pesar de las palabras de Griselda, ambos Duques no dijeron nada. Ni siquiera la interrumpieron, solo tenían el sentido del deber de escuchar.
Griselda: Es un alivió y una alegría que no tenga una mala relación con la pequeña Señora, pero me preocupa que aún no sepa nada. Últimamente hace cosas que no hacía y sale mucho. Normalmente la señorita empieza...
Griselda tuvo mucho cuidado de no emplear un tono de culpa a Alexandra. Así que decidió acomodar sus palabras para que entendieran su indirecta.
Griselda: Por supuesto es porque no ha tenido suficiente tiempo para adaptarse, pero me temo que está afectado a la educación del Joven.
Griselda continuo como si realmente estuviera preocupada.
Griselda: Me gustaría intervenir, pero he estado esperando a que volvieran porque me parece irrealizable hacerlo sin el consentimiento de los Duques.
Fue entonces que Griselda quiso continuar con las palabras que había preparado, pero se escuchó una breve risa corta,
Pff
Griselda, que informaba con la cabeza baja, se sorprendió, mientras que Esther sonreia con la boca tapada. Griselda miraba el semblante de la Duquesa, ocultando su vergüenza. Era difícil saber si la risa era de solo buena voluntad o si estaba interesada en Alexandra.
Griselda: Un poco... creo que es un poco exagerada. Tal vez sea porque aún es una niña.
Griselda fingió encubrir a Alexandra y dió el matiz de que actuaba sin cuidado. Aún así la reacción de Esther no era preocupante.
Griselda: Lo entiendo, entonces hablaré mañana con la pequeña dama de entonces.
Esther: No, aún es una niña, pero ella ya está casada y ante los demás ya no es una niña. Con tú informe, veo que estás por debajo de la educación de Elian.
Griselda: ¿Qué? -pregunto Griselda por las inesperadas palabras de la Duquesa -
Esther: Esperemos por el momento.
Dijo Esther con cara seria, no parecía interesarle ni gustarle el comportamiento de Alexandra.
Eliezer: Que así sea.
Dijo Brevemente el Duque, que hasta ahora no había dicho ni una palabra.
Griselda: Si, cómo ordene.
A su vez, a Griselda le molestó un poco que la Duquesa de repente sonriera y dijera algo significativo. Pero eso fue todo. Los Duques seguían sin estar interesados en Elian.
Pensaba que lo mejor era dejar que Alexandra siguiera a su manera y pillarla cruzando la línea. El rostro de Griselda, recuperó el margen de su maniobra, ya que sería más eficiente atar y castigar el comportamiento egoísta de Alexandra.
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Tan pronto como llego la mañana, me percaté de que la mañana era clara.
Tan pronto como Nina entro a la habitación se acercó a mi con paso decidido.
Nina: Ayer Griselda lo sucedido al Duque y a la Duquesa.
Alexandra: ¿en serio?
Fue la respuesta corta y sencilla que di, no me preocupaba mucho por sus palabras.
Nina: Así que hoy tienes que desayunar bien.
Alexandra: De acuerdo.
Me límite a sonreírle, pero mientras más se formaba mi sonrisa, las arrugas en la frente de Nina aumentaban.
Nina: Señorita, me preocupa más usted con su cara relajada.
Alexandra: Hay algo más importante que preocuparme por Griselda.
Nina: ¿más importante?
Alexandra: ¡si!
Salí de mi habitación, cantando vigorosamente. En lugar de ir al comedor donde se encontraban el Duque y la Duquesa, fui a la habitación de Elian.
Alexandra: Elian ¿dormiste bien?
Era la primera vez que irrumpia en su habitación tan temprano por la mañana. Sus ojos al verme se iluminaron.
Alexandra: Solo estoy aquí para darte los buenos días ¿dormiste bien anoche?
Elian: ¡si!
Alexandra: ¿nos vamos?
Juntos nos dirigimos al comedor donde ya se debían encontrar el Duque y su esposa.
Cuando llegamos, ellos no mantenían ninguna conversación en absoluto.
Cómo si fuera natural hubo un silencio familiar.
Esther: ¿cómo pásaste la noche?
Elian: Muy bien, gracias.
La Duquesa solo le sonrió, mientras que el Duque asintió a modo de saludo. Enseguida nos sentamos y empezaron a servir la comida, cómo si estuvieran esperando por nosotros.
Esther: Entonces comamos.
El desayuno estaba tranquilo, la mayoría de los ruidos que se escuchaban eran el sonido de los utensilios, seguí comiendo viendo a las tres personas, entre ellas, principalmente a la Duquesa.
Alexandra: Está es la primera vez que comemos juntos, ya que lo hacía con mi padre y mi madre.
Esther: Ya veo, disfruta de tu comida.
El Duque no dijo nada y al menos la Duquesa no me dió una respuesta formal, pero no me iba a rendir.
Alexandra: La ensalada es realmente deliciosa, gracias por la comida.
Esther: Me alegra.
Aunque respondió amablemente se notaba que no quería continuar con la conversación.
Me sentí afisxiada, nunca habi tenido una comida tan tranquila y demasiado silenciosa.
****************
Me quejaba mentalmente en el jardín, patee ligeramente un árbol que estaba frente a mi, porque si lo pateaba con mucha fuerza, podría dolerme el pie. Nada había pasado según había previsto, los Duques realmente parecían no tener interés alguno en su hijo, mientras pensaba en ello, escuché una voz extraña desde atrás.
Esther: Alexandra.
Me volví y vi a la Duquesa.
Alexandra: Madre...
La saludé con cortesía, ella me miraba mientras recibía el saludo.
Esther: Traje un té muy bueno de la finca. Está hecho de plantas que solo crecen en ese territorio.
Alexandra:¡...yo también quiero probarlo!
Esther: Si, entonces ven por la tarde a mi habitación.
Alexandra: ¡si, Madre!
Luego la vi desaparecer tranquilamente. Trate de pensar porque me había invitado en secreto, pero no sé me ocurrió nada.
Ya por la tarde, me dirigí a la habitación de la Duquesa con la única idea de ir a tomar el té
Para cuando llegue, la sala de la habitación ya estaba preparada como si hubiera una pequeña fiesta de té.
Esther: Bienvenida.
Alexandra: Gracias por invitarme. He estado que regreses, Madre.
Tal vez ella me había saludado cortésmente, pero yo era sincera.
Esther: ¿has tenido alguna molestia en tu estadía? Estoy segura de que todos los empleados eran desconocidos para ti
Alexandra: No. Todo fue cómodo y bueno.
Esther: Tan pronto como llegaste no tuve tiempo de informarles a los sirvientes para que conocieras el territorio, así que si tienes alguna pregunta, no dudes en hacerla.
Alexandra: Gracias por su preocupación. Sin embargo los empleados me han estado ayudando durante todo este tiempo.
Esther: Bien, me alegro de que estés acostumbrada.
Alexandra: Si, creo que todos son amables. Gracias a usted, me he sentido cómoda, aunque todavía no sé mucho al respecto.
Esther: Me alegra escucharlo.
La sirvienta se acercó y sirvió el té, era un color verde claro, era un té especial creado solo en la propiedad de los Prada, parecía un té normal a simple vista.
Esther: Bébelo.
Antes de beber, lo probé con un aroma que rozaba ligeramente mis labios, y me lo quedé un momento en la boca para desgustar el sabor. Era una forma de maximizar el sabor.
Esther: ¿qué tal está?
No hubo ningún cambio en su expresión, pero ella estaba esperando una respuesta, tan pronto como bebí el té, su aroma y sabor no fueron sorprendentes, pero se quedaba algo suavemente en la boca, el té tenía un sabor amargo.
Alexandra: Todavía no sé mucho sobre tés, pero es un poco incómodo que no sea un té dulce.
Esther: Entiendo -dijo con una sonrisa en sus labios - entonces deja de beberlo.