Liam se acercó a las habitaciones de Lilian con una creciente sensación de molestia y cansancio. Anhelaba pasar más tiempo con Nicole para deleitarse en su recién descubierta conexión. Pero parecía que el destino tenía otros planes, constantemente arrojándole distracciones en su camino. Su lobo estaba al límite, su agitación alimentando su propio genio corto. Esperaba en silencio que nadie se atreviera a irritarlo aún más, especialmente su hermana. Mientras se dirigía hacia la habitación de Lilian, ya podía escuchar el eco de su rabieta resonando por los pasillos. El sonido le sacaba de quicio, intensificando la tensión que se había acumulado en su interior. Tenía que abordar la situación. No podía ignorar sus responsabilidades como el Alpha, por mucho que deseara estar en otro lugar. D

