Liam caminó de un lado a otro en su traje inquietamente. Hacía tres días que había estado con la chica de cabello castaño y ojos verdes avellana, pero aún estaba atormentado por los recuerdos de ella. Se pasó la mano por el cabello y cruzó los brazos mientras caminaba de un extremo de la habitación al otro.
Todo esto estaba sucediendo porque estaba tan embriagado por ella, que había perdido el control aquella noche y la había marcado. Pero había estado con varias chicas en el pasado y lo había superado de inmediato. Esta se quedaba con él como una mancha permanente solo porque había cometido un error y la había marcado.
Gruñó de frustración al recordar cómo su expresión se desmoronó cuando la persiguió a la mañana siguiente. Esta era la primera vez que sentía culpa por alguna de sus acciones y eso lo irritaba. Había hecho cosas peores con otras chicas, ¿por qué su expresión triste lo perseguía a él?
—Mierda. —Gruñó, golpeando su puño contra la pared.
Todo este maldito lío no habría sucedido si no hubiera bebido demasiado y se hubiera dejado llevar después de destruir esa maldita manada. Estaba tan borracho de su victoria y poder que le dijo a sus guerreros que lo acompañaban que salieran y se divirtieran, mientras él salía a correr por el bosque.
De alguna manera, cruzó el territorio de la manada Crimson y, porque se sentía en la cima del mundo, permitió que su curiosidad lo persuadiera para explorar la manada. También estaba muy cachondo. Necesitaba una dulce hembra para liberar toda esa energía acumulada dentro de él.
Así que cambió a su forma humana y caminó alrededor de Crimson disfrazado. Cuando tropezó con el bar, fue inmediatamente atraído por la chica de cabello castaño que lloraba. No era su tipo. Prefería chicas ruidosas y groseras que solo querían follar, pero el aroma de la chica de cabello castaño le agradaba y hacía que su m*****o se excitara. La observó durante toda la noche, esperando a que se emborrachara lo suficiente como para ser una presa fácil.
Sabía que era su oportunidad cuando ella comenzó a reír histéricamente y a moverse torpemente, se acercó a ella y, una vez que ella lanzó su cabeza para mostrarle su cuerpo y rostro en su totalidad, un escalofrío recorrió su cuerpo.
¡Joder! Era hermosa.
Por supuesto, había visto a mujeres más bellas y se había acostado con ellas, pero la mujer frente a él tenía esa fragilidad, pero al mismo tiempo, una dominancia en ella. Sus ojos verde-avellana y sus labios carnosos lo llamaban. Tenía el tamaño perfecto de pechos que a él le encantaba, firmes pero no demasiado duros y no demasiado suaves. Estaba sentada sobre unas caderas anchas y un trasero abundante que le incitaban a darle una nalgada.
Vio que la tristeza atravesaba profundamente sus ojos y algo le advirtió que se mantuviera alejado. Normalmente, evitaba a las chicas rotas. Por eso prefería a las promiscuas, pero su m*****o había dominado su razonamiento esta vez.
Su lobo también la deseaba. Su lobo era una bestia y si él se negaba a lo que quería, sabía que de alguna manera volvería y la tomaría por la fuerza. La dama no lo ponía fácil al reír histéricamente.
La sedujo como lo hizo con las demás y en el momento en que se sumergió en su dulce y apretado coño, perdió el control de su lobo. Todo en ella volvía loco a su lobo. Quería dejar su marca en ella y hacer que su aroma fuera suyo. Era extraño porque su lobo nunca había sido tan territorial antes.
Liam luchó por mantener a su lobo bajo control mientras embestía en ella. La lucha por el control, sus gemidos fuertes y su coño apretado y mojado hacían que la experiencia fuera aún más emocionante. Sin embargo, en el momento en que su lobo vio la marca de otro en ella, se enfureció y la marcó por encima de eso.
Eso sacó a Liam de su éxtasis. Inmediatamente se llenó de ira desenfrenada. Aun así, su lobo luchó hasta que completó la marca sobre su pecho y en la parte posterior de su cuello, lamiéndola para sellarla y que no pudiera verla.
Cuando llegó la mañana, Liam dirigió la ira y la irritación que sentía hacia sí mismo hacia ella. Le molestó aún más cuando regresó de su carrera y se excitó con su excitación.
Lo peor era que ella aparecía en sus sueños todas las noches; después de tener ese increíble sexo, sus sueños se convertían en pesadillas en las que la veía sufriendo y suplicando su ayuda. Siempre lo dejaba a él y a su lobo perturbados. Necesitaba hacer algo al respecto rápidamente.
—Alfa, me llamaste. —Dijo James, su guerrero y compañero más confiable, al entrar en su habitación.
—Sí. —Contestó, resoplando y sosteniendo el puente de su nariz.
Odiaba cómo estaba atraído hacia ella. Odiaba cómo se sentía y sabía una forma de curar sus pequeñas obsesiones. Era encontrarla de nuevo y follársela hasta superarla o hacer que ella lo odiara.
—Envía exploradores a Crimson. Necesito que encuentres a una chica de cabello castaño y ojos verde-avellana. Tiene la piel un poco rosada, delgada pero con caderas anchas. Encuéntrala y tráemela. Encuéntrala antes de la fiesta de Crimson esta noche. Necesito superarla rápidamente. —Ordenó. James se inclinó y salió rápidamente.
Pasó todo el día con James y algunos de sus guerreros buscando, pero todo fue en vano. Liam estaba completamente enfadado cuando llegó al salón de la manada Crimson para la fiesta.
Había muchas damiselas hermosas haciéndole gestos y lanzándose a sí mismas. Le hizo reír cuando pensó en la cantidad innumerable de mujeres que pensaban que podrían domarlo y aparearse con él, solo para terminar obsesionadas con su m*****o y que las arrojaran a un lado cuando se cansaba de ellas. Había algunas chicas bonitas que captaron su imaginación mientras la fiesta continuaba y decidió que si no podía encontrar a la dama de pelo castaño, desahogaría su frustración con ellas en la cama en su lugar.
A Liam no le importaba el Alfa Shane, pero quedó impresionado por el glamour de la fiesta. Shane era poderoso y despiadado, pero no tanto como él. Aún así, Liam sabía que debía controlarse para no volverse arrogante. Después de todo, Crimson había sido un aliado cercano de la manada que acababa de aplastar.
Otra cosa que aumentó aún más el desprecio de Liam por el arrogante Shane fue que solo se preocupaba por su posición y no por los miembros de su manada.
Todo hombre poderoso sabía que para tener éxito de verdad, debía tener cuidado con las personas con las que se rodeaba. A Shane no le importaba. Corría el rumor de que era su pareja quien cuidaba de los miembros de la manada.
A Liam le parecía repugnante, odiaba la palabra "pareja". Nunca podría tener una o dejar a su manada en manos de una hembra. Solo las veía como objetos sexuales.
Cansado de tanto alboroto, estaba listo para dar por terminada la noche cuando el presentador dijo:
—Y en última instancia, escuchemos algunas palabras finales de la adorable Luna de Crimson, Nicole Mallory.
Los aplausos y vítores resonaron en el salón. Liam de inmediato sintió curiosidad por ver a la supuesta Luna. Observó cómo subía al escenario, luciendo un vestido ajustado de color verde pálido que enmarcaba sus curvas y resaltaba sus ojos. Inhaló profundamente cuando la reconoció.
¡Maldición! Se veía gloriosa y todos los pensamientos de estar con otra mujer esa noche desaparecieron. Su lobo comenzó a rugir dentro de él.
Liam la quería y no le importaba si era la pareja de otra persona.
Observó cada uno de sus movimientos, sus ojos devorando su cuerpo. Apenas escuchó lo que dijo. Todo lo que veía era a ella gimiendo debajo de él mientras se fundían en uno solo, hasta que finalmente la olvidaba por completo.
Cuando terminó de hablar, ella se retiró al backstage. Liam de inmediato se puso de pie y siguió su aroma hasta encontrarla en el vestuario detrás del escenario.
Se acercó sigilosamente. Ella no lo notó porque estaba ocupada llorando. Suspiró con irritación, no había nada que odiara más que a los débiles.
—Nos encontramos de nuevo. —Gruñó. Ella dio un salto hacia atrás, sus ojos avellana desorbitados. Al reconocerlo, expresó dolor en sus ojos.
—Tú... t-tú. —Balbuceó, aferrándose el pecho.
Liam hizo clic con la lengua. ¿Estaba ella intentando seducirlo a propósito, al darse cuenta de que él también era el famoso Alfa de la Manada Dark Moon?
Ella jadeó y el miedo emanó de sus poros. Liam se rió oscuro, disfrutando de su miedo.
—Eres tan despiadado como dicen. —Ella espetó, poniéndose de pie.
Liam gruñó, odiaba la irritación y el odio que veía en sus ojos. Se sentía excitado, pero ella no. Parecía detestarlo.
Gruñendo de nuevo, la atrapó entre sus brazos y automáticamente encontró la marca sobre su pecho y la chupó; su respiración se detuvo por un momento.
Se rió.
—Te vendrás a casa conmigo.
—Nunca. —Ella replicó, con la respiración agitada, sus ojos parpadeando entre abrirse y cerrarse. —, esta es mi manada. Soy la Luna.
Liam sonrió con autosuficiencia.
—Ya veremos. —Dijo, soltándola. Se sintió sorprendentemente satisfecho cuando el aroma de su excitación llenó la habitación al regresar a su lugar en el salón de la manada.
Había ideado un plan sencillo. Inmediatamente después de que terminara el evento, iba a negociar por ella con Shane y, si él se negaba, iba a llevar el infierno a Crimson. Luna o no, ella era suya.
Cuando la tuviera, utilizaría todos los medios para romper el hechizo que ella tenía sobre él y una vez que ese hechizo se rompiera, la despreciaría. Era un plan perfecto que lo hizo sonreír.