Bromas

1442 Palabras
A veces las bromas, a algunas personas no les parecen tan graciosas y divertidas cuando estás te las hacen a ti ¿No? Lauren era una joven de unos diecisiete años, cabellera castaña y midiendo aproximadamente un metro con 65 centímetros de altura que gustaba de hacerle bromas a sus amigos y compañeros. Algunas de las bromas que más hacia eran; esconder sus mochilas, aquella joven también se escabullia tanto en baños como de mujeres como de hombres para poder escribir cosas en los espejos de los baños que podrían darle miedo a sus amigos, esto los asustaba realmente por el hecho de que ponía cosas como si un fantasma habitará en aquel baño, ponía frases como “Salgan de aquí", “Este es mi hogar" o diversas cosas que podrían asustar por completo a sus compañeros y amigos, cosas que para Lauren parecían hasta cierto punto ser inofensivas ya que luego todos se reían al enterarse que la mente maestra de todo eso, había sido Lauren, pero una de las peores bromas que aquella joven hizo, fue hacia su mejor amiga. Lauren sabia a la perfección que Amanda le tenía un gran pavor a los insectos, el único error de Amanda, fue el contarle a su mejor amiga sus peores miedos y Lauren pensaba usarlo en contra de su mejor amiga, así que aquella chica pensó que esta broma sería ideal para Amanda. Aquel día en la escuela, Lauren planeaba hacerle una "inofensiva" broma a su mejor amiga Amanda, está broma parecía ser hecha para Amanda, cuando todos salieron del salón a las prácticas de ejercicio, Lauren a unos pasos del salón de clases invento que se le habia olvidado algo y que tenía que regresar al salón de clases, el profesor no le vio nada de raro a esto y mucho menos nada de sospechoso, así que la dejo que se retrasara un poco para que fuera a buscar lo que se le había olvidado. Lauren miro un poco por la puerta para serciorarse de que todos se hubieran ido y efectivamente, no había nadie merodeando dentro de ese salón o sus alrededores, así que ella procedió a agarrar una araña de juguete que tenía guardada en su mochila para luego guardarla en la mochila de Amanda, Lauren pensaba que esa broma sería muy graciosa y no correría peligro Amanda ya que no le picaria y mucho menos le podría hacer daño alguno por el simple hecho de que no era real, después de que Lauren terminará de guardar la araña de juguete, ella salió para poder seguir con la clase de educación física, pasaron unos cuantos minutos y todos regresaron a su salón, la siguiente clase estaba por comenzar así que Amanda se dispuso a sacar su libro para poder tenerlo en la mesa cuando las clases dieran inicio, pero al empezar a buscarlo, a un lado pudo observar algo inusual y es que se percató de la presencia de una araña, esto hizo que aquella joven se desmayara por unos minutos, los maestros lograron que con algunos cuidados, Amanda reaccionara. Una de las maestras reviso la maleta y al revisarla se pudo dar cuenta que había algo en su interior, así que de inmediato pidió que le pasaran una bolsa para poder agarrar lo que adentro se encontraba, uno de sus alumnos de inmediato le pasó la bolsa, hasta este punto Lauren se mordía el labio inferior esperando que no la regañaran dado que todo esto había resultado ser su culpa, la maestra con sumo cuidado tomo la araña de una pata para poder ver qué clase de araña era, pero vaya que fue una gran sorpresa para todos el ver de qué aquella araña era falsa. Todos miraron con disgusto a Lauren ya que sabían a la perfección que ella era la culpable, aún sin ver alguna prueba o algo así ya que Lauren era la bromista de la escuela. — ¿Tienes alguna explicación para esta broma?— preguntó de repente la maestra muy molesta a Lauren. — Pe perdón, pensé que sería gracioso — dijo de inmediato Lauren un poco avergonzada. — Lauren, estás expulsada, puedes salir por favor — dijo de repente la directora mirando a Lauren con disgusto. Ciertamente a Lauren, aquella broma se le había salido de las manos. Lauren estaba un poco avergonzada y sin replicar, se fue. Lauren salió de la escuela y se dirigió a su casa, pensando en cómo le diría a sus padres que fue expulsada y lo peor de todo, por una broma. — Tonta— se recriminaba aquella joven mientras iba caminando por un parque que se encontraba deshabitado, muy mal arreglado, mal estado y ninguna persona pasaba por aquel lugar. De pronto Lauren sintió que algo le tocó el hombro, esto hizo que a aquella joven le diera escalofríos. — ¡¿Quien es?! — preguntó Lauren rápidamente y con mucho miedo mientras volteaba para poder ver de quién se trataba, pero se llevó una gran sorpresa al ver de qué en aquel lugar no se encontraba nadie, más bien se encontraba sola. Lauren no obtuvo respuesta alguna hacia su pregunta, así que con sumo miedo siguió su camino, en estos momentos tenía algo más importante que hacer, preguntarse ¿Que le diría a sus padres del por qué la expulsaron?, Ella no quería decirles que por una broma ya que sabía a la perfección que ellos la regañarian. De pronto algo le jalo del cabello. — Auch— se quejo Lauren mientras rápidamente volteaba a ver, de nuevo nada, no había nadie. — Por favor, ¿Quien eres?, No estoy de humor — dijo Lauren ya fastidiada y con insistencia intentando que sea lo que se estuviera escondiendo, saliera del lugar del cual fuera su escondite. De pronto una criatura un poco esponjosa salió de un árbol que se encontraba cerca. — ¿Qué qué eres?— preguntó Lauren un poco asustada. No obtuvo respuesta alguna, solo obtuvo una gran sonrisa por parte de aquella criatura. — ¿Por qué me haces esto?— preguntó Lauren mientras se cruzaba de brazos. — Las bromas son divertidas— se limito a decir aquella criatura. — Pero ¿Por qué me las haces a mi?— preguntó de repente Lauren. — Meh, tu también las haces, no veo por qué te quejas — dijo aquella criatura mientras sonreía muy ampliamente. Con estas palabras, Lauren se quedó callada. — Bueno, cambiando de tema. Se que te podría gustar un lugar donde las bromas serán permitidas, sin personas que se quejen, solo nosotros divirtiéndonos ¿Vamos? — preguntó de repente aquella criatura con emoción. Lauren se quedó por un momento pensando, esto parecía ser divertido y aquella criatura le daba mucha confianza por alguna extraña razón. — Vamos — dijo de inmediato Lauren con emoción, dejando de lado lo que siempre le decían sus padres “No le hagas caso a desconocidos", esa regla tan importante, la decidió romper. Aquella criatura se veía demasiado feliz por qué aquella joven había accedido. — Vamos — dijo de inmediato aquella criatura mientras le indicaba a Lauren el camino. Lauren le hizo caso a la criatura desconocida y lo empezó a seguir hacia una casa la cual estaba abandonada, pero aquella joven no le tomo importancia a la apariencia y de inmediato entro, por dentro se veía tan espaciosa y mágica, todo lo miraba llena de sorpresa. — ¡Traje una nueva víctima!— dió un gran grito aquella pequeña criatura. — ¿Co como que víctima?— dijo muy nerviosa Lauren mirándo con rapidez a la criatura que se encontraba a un lado de ella. — Que bueno — dijo otra criatura mientras salía de su habitación — las personas que traías con anterioridad ya no se asustaban con nada y era muy aburrido — dijo repentinamente. — Diviértanse — dijo con entusiasmo la criatura que encontró a Lauren. — ¿Por qué?— preguntó de repente aquella joven muy confundida y a la cual ahora la estaban asustando con "inofensivas" bromas. Las criaturas habitantes de esa casa abandonada, le empezaron a jalar del cabello a Lauren y a intentar asustarla, Lauren solo se quejaba, ella no aguantaba las diversas bromas, pero esto alimentaba a aquellos pequeños seres. — Somos los Esniut y este es tu castigo por hacer bromas y hacerle caso a un desconocido, nunca lo hubieras hecho ya que no sabes de qué podrían ser capaces las personas o algunas criaturas — dijo entre risas aquella criatura mientras quedaba mirando como las demás criaturas le hacían bromas a aquella joven a cada paso que Lauren daba.
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