— Vamos, será divertido pedir dulces hoy — dijo Ethan con mucha emoción. — Agh, no lo sé, creo que estamos muy grandecitos para ir de casa en casa pidiendo dulces ¿No lo crees? — dijo Jael un poco dudoso. — No lo creo, así que no seas aguafiestas y un amargado, solo tenemos 19 años, estamos en dad de pedir dulces y si no nos los dan, que se atengan a las consecuencias que les haremos unas bromas — dijo Ethan con una gran sonrisa mientras le mostraba un rollo de papel higiénico a Jael. — Somos muy grandes — dijo Jael de repente. — Ya deja eso de lado, podemos sentir que seguimos siendo unos adorables niños— dijo con una gran sonrisa Ethan. — Está bien, ¿ Dónde nos vemos y a que hora ?— pregunto Jael rindiendose. — Nos encontraremos en mi casa, total que no queda muy lejos de la

