El llanto de Mika paró cuando esta se quedó dormida por lo agotada que estaba. Kenji y Natsuki se habían encerrado en la habitación de su hija mayor mientras las otras tres junto a Hiroto cuidaban del pequeño Yori. El hijo de Bastian se retiró del restaurante junto con ellos a solicitud de Kenji, ya que las palabras de Bastian le hicieron ver que la situación que había causado que Mika tuviera un nuevo episodio de espasmo del sollozo no era fácil de tratar, por lo que quiso ayudar a la pareja de médicos llevando con su familia al menor de Los Müller. Natsuki acariciaba los cabellos de su hija mientras esta dormía, luciendo sus ojos hinchados por tanto llorar. Kenji miraba el celular, esperando la llamada de Bastian o de Takeo para que le comenten lo ocurrido. La cara de desesperación de A

