IAN —Por fin estás muerta. Observo a la mujer que lo único que hizo bien, es darme la vida, me da igual su muerte, solo necesitaba cerciorarme de que esto no fuera parte de uno de sus sucios juegos, llevo casi toda mi vida escapando de sus garras, desde que salió de la cárcel por medio de sobornos de sumas inmensas de dinero. Siempre supe que estaba detrás de mis huellas, pero jamás se acercaba demasiado, ahora que mi padre falleció, fue su oportunidad, una que acaba de perder, el karma es una perra, como diría el enfermo de Kabil. Coloco dos dedos de mi mano sobre su cuello, no hay pulso, eso me da alivio, es real, ella ya no está aquí, el jodido monstruo se murió. —Espero que te estés pudriendo en el infierno. «Infierno» Esa palabra me recuerda a Piper, mierda, salgo del cuarto de

