PIPER Pasado... —Aquí estás. No aparto la mirada del cielo, miro las nubes, eso me tranquiliza, aunque no dejo de pensar en qué pasaría el día en que deje de respirar. —¿Qué haces? —Tamara se recuesta a mi lado. —Observo las nubes, ¿no es obvio? —Te he estado buscando, pensé que habías dicho que la próxima vez que te saltaras clases, sería conmigo. Intento mantener mi mente en blanco. —Lo siento, se me ha olvidado. —Eres una mala amiga, a veces, claro. Sello mis labios, después de un buen rato, Tamara se voltea y me mira echa un ovillo, recogiendo un mechón alborotado de mi cabello. —Eres la chica más hermosa de toda la escuela, Piper. Su cercanía me brinda un calor que me provoca cierto cosquilleo en el estómago, una sensación llena de paz, pero que se mezcla con la inquietud.

