PIPER El jardín se extiende frente a mí como un paraíso oculto entre la oscuridad del mundo. El aire es tibio, huele a rosas recién abiertas y a tierra húmeda. El cielo sobre mi cabeza está limpio, manchado solo por unas pocas nubes blancas que flotan como si no pesaran nada, como si ignoraran que el mundo puede doler. Hay una fuente en el centro, su agua cae en cascada constante, suave, hipnótica. El murmullo que produce me arrulla, me calma. Se siente bien. Camino descalza sobre el césped mullido, sintiendo cómo las briznas se hunden bajo el peso de mis pasos. El sol acaricia mi piel, no quema, sólo reconforta. Me inclino para rozar una flor violeta con la punta de los dedos, es suave, frágil, sonrío sin pensarlo, estoy sola, pero no me siento así. Estoy en paz, como si el mundo, el v

