PIPER La sangre se me congela, mi cerebro trata de procesar lo que me acaba de confesar Tamara. Reagan, mi propia hermana, follándose a Scott, el chico que me arruinó la vida hace un año, el mismo que ahora se ha convertido en una amenaza latente no solo para mí, sino, para la persona que amo. No es que me importe, es decir, ya no siento nada por él, aunque eso no quita el hecho de que hace un año él era mi novio, estaba conmigo, los dos me engañaron, ¿y así tiene el descaro de reclamarme como si aún le perteneciera? —Lo que digo es verdad. Ni siquiera me doy cuenta de que Tamara ha llegado hasta mí, tomando mi mano entre las suyas. —Otra cosa por la que me puedes odiar, te he estado ocultando esto, pero... "¡Hija de perra!" Espabilo, me suelto de su mano y vuelvo mi atención a Reag

