Capítulo 4: Cazando al cazador

2144 Palabras
Andrea: Llegue al colegio pronto No dormí nada anoche... ¡Nada! El chico me mantuvo despierta toda la noche ¿Acaso él no sabe que la noche es para dormir? El maldito infantil este me estuvo molestando todo el tiempo. Honestamente estaba como ida. Me dirigí a mi curso y esta vez logre ver a Axel con "Martina Gómez" Supongo que así de fácil era cambiar de chica eh. Ellos no se estaban besando pero supongo que ambos hablaban muy coquetamente. Ya que ella estaba prácticamente encima de él. Para este punto no tenía tiempo de ocuparme de Axel y que no mordiera a nadie. Yo estaba lidiando en estos momentos con mis propios problemas Pase de largo rumbo a mi salón. Me dolía horrible la cabeza. Definitivamente mi parte humana dañaba todo lo genial de ser un vampiro. Pronto sentí una mirada sobre mí, pero no me detuve. Seguro fue Axel, supongo que quería hablar para reclamarme lo de ayer. No quiero lidiar tampoco con el ahora, todo cuanto quería era tocar mi banca y cerrar un momento los ojos. Me senté rápido y arroje mi mochila al piso, y me recosté sobre mi pupitre con mis ojos cerrados. -Oye, necesito hablar contigo- oí pronto la voz de Axel a lado mío ¿Acaso no estaba conversando con Martina? Aún faltaban 10 minutos para que iniciaran las clases... ¿Por qué molestarse a venir a hablarme ahora? -Ahora no, por favor- me limite a decirle mientras volvía a cerrar mis ojos, siendo honesta solo quería dormir. -¿Te sientes bien?- de pronto oí que pregunto algo exaltado, yo diría que sonó hasta preocupado pero conociendo a Axel Blake, es imposible de saber. -no- dije directa-Me duele mucho la cabeza ¿Eres estúpida Andrea? ¿Por qué le contabas esto a tu peor enemigo? ¡Este idiota vampiro es tu rival! El solo quiere verte caer.... -Eres tan tonta- me dijo de pronto –Ves lo molesto que son las cosas humanas- me dijo en voz baja, solo para que yo lo escuchara Al cabo de unos minutos no volví a escuchar su voz, pero después me levantaron -Toma- escuche que dijo cuándo me agarro del hombro haciendo que me incorporara del asiento Lo mire algo desconcertada -¿No es veneno o sí? Le pregunte enseguida -Seguro, te hará llenarte de aire, y luego flotaras hasta estar en la luna. -Has visto mucho Harry Potter...-comente sin reírme -Y tu no has nacido con sentido del humor–me la estiro.-Es una pastilla para el dolor de cabeza,-explico.- tómatela rápido antes de que empiecen las clase, así podrás prestar algo de atención- y con esas últimas palabras se retiró a su asiento Me la tome. Y al cabo de que pasaron las horas me sentía cada vez mejor. Supongo que en parte también era bueno ser mitad vampiro. Note como por minutos y en los cambios de hora Axel me miraba, supongo que era como examinándome de que estuviera bien. ¿Debería agradecerle por eso? ¿El enserio estaba siendo amable? -¿Cómo te encuentras?- escuche pronto la voz de Ryan -Muy bien, gracias- le respondí, después de todo créanme que estaba como nueva. -Esas son buenas noticas- me dijo mientras se le dibujaba una sonrisa en su rostro. Por un momento pensé que él podría haber estado preocupado por mí. -Todo está perfecto ahora- esas fueron mis palabras hacia el cuándo sonó el timbre del recreo Todos se apresuraron al bajar y yo baje al final, no tenía mucha prisa. Llegue a la cafetería sin problema, no tenía hambre, cada vez que veía comida pensaba en ese idiota que toda la noche anterior paso comiendo pizza en mi habitación. Y cada vez que lo recordaba volvía a enojarme. De pronto vi a Axel acercándose a mí, así que obviamente me detuve. -¿Sigues mejor?- me pregunto -Si, al fin y al cabo supongo que no era veneno- le dije de un modo amistoso. -No sería bueno competir en un desafío con una debilucha- supongo que era su manera de encubrir que me había ayudado, quizás no le gustaba admitirlo. Solo le sonreí. De pronto nuestra conversación fue interrumpida -Deberías tener algo en el estómago- oí que Ryan me dijo cuando vi que me estiro hacia mí un capuchino. Me quede pasmada por un momento. Apareció como si fuera un fantasma. ¿De dónde había salido? -No, no tienes...- trataba de decirle que no debió haber gastado ese dinero en mí. -Solo lo compre para que recuperes energías. Tómatelo- me dijo para lo cual acepte su bebida, y de pronto vi a Axel hacer un ruido, como llamando la atención, por un momento había olvidado que también estaba ahí. Pero en ese momento me quito el capuchino de la mano. -Esta es una bebida con cafeína, por lo tanto es rica en Amina, si bebe esto solo provocara que le ocasione más dolor de cabeza- dijo cortante cuando volvió a entregarle la bebida a Ryan. Ryan por un momento lo pensó. -Es cierto...- me miro –Lo siento, lo había olvidado, fui muy descuidado- lo vi disculparse seriamente apenado, para después verlo irse. Me quede sin palabras. Lo que dijo Axel era cierto. Pero de alguna forma él había sido rudo con Ryan. Era como si su sola presencia lo irritara. -¿Tú te sientes bien?- le pregunte intrigada -¿Qué? -Siempre te comportas raro cada vez que Ryan está cerca ¿Él no te agrada?- pregunte -Creí habértelo dicho ayer. Pero como estabas tan ocupada no me escuchaste- -El solo te respondió una pregunta, no es para tanto. No deberías cogerle fastidio solo porque logro saber la respuesta correcta- le dije mientras me encogí de hombros -¿Enserio te piensas que me cae mal por eso?- ni siquiera yo pude adivinar en que tono me había dicho esa pregunta -¿Porque otra cosa seria?- Me miro por un momento como analizándome para luego responderme -Sigues siendo tonta- y se fue Vaya conversación Axel. Siempre es un placer hablar contigo. Cuando acabo el recreo subí al curso y puse toda mi atención en la clase. Cuando por fin sonó el timbre de salida todos bajaron. Al igual que cada día no tenía prisa de bajar, al parecer ese día vi que Axel tampoco ya que aún seguía en el curso. Todo parecía haber mejorado increíblemente en el transcurso del día. Pero supongo que aún era demasiado pronto para decir algo así... Al levantarme de mi silla, mi maleta no se encontraba del todo cerrada, tropecé con una silla de adelante y de mi maleta cayo un cuaderno y lo vi. ¡j***r era mi diario! ¡Era mi diario! ¡Mi diario! ¿Qué hacia mi diario en mi maleta? Debería estar en mi casa. Y las páginas... Me apresure a recogerlas rápidamente y a guardarlas en mi maleta, y antes de poder darme cuenta Axel me había ayudado a recogerlas. Y así las tuve guardadas en cuestión de segundos. Pero lo note.... ¡Habían arrancado páginas! Note que las páginas de mi diario no estaban completas ¡Mierda! ¿Qué estaba mal con ese chico? -¡j***r yo te mato!- exclame furiosa cuando me levante enseguida y salí en busca de ese engreído. -¡Andrea, espera!- oí la voz de Axel llamándome-Necesito hablar contigo...- pero era muy tarde, mi mente ya estaba en otra parte en ese preciso momento. Corrí rápidamente, podía sentir su presencia. Puede que yo no pueda sentir la presencia de vampiros puros, pero claro que puedo sentir la presencia de medios vampiros. Me sentía furiosa y corrí hasta donde se sentía su desagradable presencia. Prácticamente yo estaba cazando al cazador. ¿El quería jugar? ¡Pues ese malcriado tendrá su merecido! Llegue a un bosque... y lo vi parado sobre unas rocas que habían del otro lado del lago. Antes de reaccionar sentí que alguien había llegado también para colocarse a lado mío. Automáticamente sabia de quien se trataba pero estaba tan sumida en mi coraje que simplemente lo ignore. -¡Eres un maldito idiota! ¡Lo sabias!- le grite furiosa -¡Y que lo digas tu es todo un honor!- me respondió sarcástico desde el otro extremo del lago -¡j***r Michael! ¡Como vuelvas a tomar mis cosas lo lamentaras!- le dije mientras lo veía saltar de roca en roca como si no hablara con él. De pronto sentí que alguien me había tomado de la muñeca. Vi como Michael lo miro por un momento para después simplemente ignorarlo. -Que miedo me das Andrea. ¿Qué tal una carrera a tu casa?- me sonrió y lo vi desaparecer rápidamente. Me dispuse a seguirlo pero aún me tenía sujeta -Suéltame, tengo que seguirlo- le pedí -¿Quién es? ¿Acaso estas metida en problemas? ¿Te quiere hacer daño?- fueron las primeras cosas que pregunto. Pero Axel sonó serio en sus preguntas. Inquietantemente serio. -¿Me has seguido hasta aquí?- luego me retracte de esa pregunta, obviamente si estaba aquí a mi lado es porque me siguió.- olvídalo, no importa. El es solo un idiota y necesito llegar a mi casa antes que el- le aclare cuando quise soltarme de su agarre pero él no cedió. De pronto todo se volvió extraño. Lo mire pero él no me miraba a mí, solo estaba ahí parado sin decir palabra alguna. - ¿Estas sordo?- llame de nuevo su atención al ver que no reaccionaba. -¿Hola?- le chasquee los dedos frente a sus ojos y por fin pareció reaccionar. El me soltó al instante -Perdona...-dijo -Te dije que necesito ir a mi casa -Pero... ¿Quién es el? ¿Necesitas ayuda? ¿Cuál era su problema? ¿Por qué de pronto se interesaba en algo así? ¿O en mis problemas? -...- Me quede sin palabras solo viendo su actitud. Trataba de descifrar que planeaba. -¿Por qué no respondes?- sonó confundido -¿Por que te importa la respuesta? -¿Porque no aceptas la pregunta? -¿Porque contestas en evasivas? -¿Porque tu también lo haces? -No me trates como si yo fuera un juego mas, una clase de enigma que debes resolver -Trataba de ser amable -pues no lo seas. De pronto todo el panorama cambio -Tu puedes hacer lo que quieras. - luego desvió su mirada de mi.- ¿Es un problema de pareja acaso?- su tono era desinteresado, pero no entendía su pregunta Era un bipolar, claro estaba. –¿Estas tan desesperada que aceptarías a un chico así? No tendrían que rebajarse así. ¿Desesperada yo? -¿Rebajarse quien? ¿El por mi? -No quería decir que el fuera mucho para ti, estaba insinuando lo contrario Me quede en blanco -¿Que yo seria mucho para el? -Si lo entendiste, no tienes que preguntármelo.- vi como metió sus manos en sus bolsillo, dio media vuelta y miro hacia el bosque -si necesitas ayuda llámame.-luego simplemente se fue Me quede sola unos segundos en medio del bosque tratando de meditar sus respuestas ¡Yo no tenía tiempo para esto! En ese momento me enoje por su actitud, por ser un bipolar, por ser un idiota, y por comportarse tan amablemente. ¿Cómo alguien podía actuar de dos formas tan diferentes en tan cortos lapsos de tiempo? ¡Por el momento que pensara lo que se le pegara la gana! Definitivamente si no llegaba con Michael, mi habitación correría más peligro del que ya estaba. Llegue a mi casa. Algo confundida más por lo que paso con Axel que por Michael. Y lo vi sentado en el sofá. Y logro poner mi sangre a hervir de nuevo. -¡Idiota! ¡Por que no puedes mantenerte a raya por una vez en tu vida!- le recrimine. Michael había colmado mi paciencia. -¡Tú eres solo una boba que ya anda por ahí con cualquier vampiro! -¿Qué tiene que ver eso aquí? ¡Si tan solo te quedaras en casa no pasarían estas cosas! -¡engreída -¡Gusano! -¡quejumbrosa! -¡Tarado! -¡Bocona! -¡Cretino! -¡Es suficiente!- grito mi padre entrando en la sala mientras nos separaba, no nos estábamos golpeando pero si estábamos muy cerca el uno del otro con ganas de enserio hacerlo. -¿Acaso ustedes no pueden llevarse bien por una vez en la vida? -¡No!- sonamos los dos al unísono. -Ustedes son familia. Deberían tenerse un poco de cariño por eso- nos miró a los dos furioso- o al menos un poco de respeto- añadió, y con esa reprimenda los dos nos callamos. Supongo que él tenía razón, después de todo, Michael era... ¡Mi estúpido primo!
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