Un portazo. La puerta casi había hecho vibrar la casa debido al fuerte portazo que el americano no había dudado el soltar. Cuando estuvo del otro lado de la puerta un suspiró brotó de su garganta casi de manera desesperada, estaba afligido de cierto modo y demasiado molesto, molesto por la actitud descarada de Scott, molesto por el comportamiento de Alaska que no era mas que una mala interpretación de su padre. La mujer del otro lado, sintió como sus ojos escocían. Regresar. ¿Acaso Reece quería regresar a Estados Unidos? Pensarlo la decepcionó y la llenó de un dolor que le impidió respirar con normalidad, sentía un fuerte nudo en la garganta y un ardor desmesurado en los ojos. Se sentó en el sofá para luego llevar las manos a su rostro: ¿Qué había sido eso? ¿Por qué se sentía así? ¿Por

