Aquella noche Scott no tuvo más remedio que ser el patrocinador de la cena, había perdido de manera justa por lo que siendo un buen perdedor ofreció una cena bufete para todos, no fue el único, pues los demás miembros del equipo también abrieron sus carteras para pagar la cena. Alaska conversaba animadamente con Emmy sobre el clima y su enfermedad que ya no era mas que un vago recuerdo en su cabeza. Esperaba nunca tener que sufrir una fiebre como la que había tenido que enfrentar aquel día. —Escuche que durante la tormenta cogiste un resfriado—comentó Gina para luego dar un trago a su vaso con jugo—¿Estas bien ahora? —Si, por suerte no fue algo grave. Un resfriado y una fiebre intensa que se redujo con unos analgésicos. —¿Por qué nosotros no supimos sobre eso? Aston y Kristen, las

