Aquella tarde Alaska decidió que era momento de acomodar su equipaje, no era demasiado, pero dado el nivel de perfeccionismo con el que cada cuadro decoraba la casa estaba colocado supo que no debía ser agradable para nadie mirar las maletas establecidas en medio de la sala. Reece salió durante un par de hora luego de recibir una llamada de Trenton donde le informaba que su hermana había llegado al hospital. Reece y ella coincidieron en que debía quedarse a descansar mientras el daba una visita rápida. Cerca de las cuatro de la tarde el botón que reflejaba el numero de piso se ilumino de rojo anunciando que alguien subía por el elevador, Alaska que estaba en la habitación no se percató se esto, pero si escuchó cuando el ascensor se abría. Se puso de pie, pues se encontraba doblando la ro

