—STOP STOP STOP STOP — Estaba en el club, azotando a una de sus spankees que le estaba pidiendo hacia aproximadamente un minuto que se detuviera mientras sentía gritos en el oído desde su auricular, pero eso como que su cerebro no lo registraba. Tampoco los STOP. No se había sentido tan furioso desde que su padre se fue dejándolo solo con su madre para formar una familia feliz con su nueva esposa, una empleada suya que había quedado embarazada. Esa misma noche su madre lo había azotado por primera vez con una excusa absurda y no se había detenido hasta que se puso de novia cuando William tenía 8 años, entonces el niño le comenzó a estorbar y lo envió a un internado para deshacerse de él. De eso había pasado mucho tiempo ya. Su madre había muerto en un accidente de esquí hacia unos años

