Hacía un par de meses que estaba en el refugio para mujeres. Al principio le pareció exagerado. Chiara lo había abierto recientemente junto a un par de otras mujeres más, solidarias como ella. La italiana se encargó a través de terceros de poner en alquiler su casa, el dinero iba a una cuenta que no se podía rastrear, era para ella y el bebé. Tuvo momentos allí en que sintió que quizá ocupaba un lugar que no le correspondía. Ahí había mujeres abusadas, golpeadas...ella no sabía que hacía en ese lugar todavía. Si solo escapaba de William... Las primeras dos veces que tuvieron terapia de grupo ella se quedó callada escuchando. Realmente había historias muy tristes. Hasta que en una sesión grupal, —Si quieres puedes presentarte y contarle a las demás un poco más de tí— le dijo Rebecc

