FAMILIA Lucas Massey no borró la sonrisa de su faz ni siquiera al regresar a la enorme mansión que llamaba hogar, aquella que había pertenecido a su clan varias generaciones atrás, por la que había hecho hasta lo impensable. La hija de Robert Wright le resultaba interesante. Tenía bastante tiempo desde la última vez que Lucas se sintió realmente interesado en una mujer. Casi todas eran un simple pasatiempo. Al igual que su hermano y otros amigos del mismo círculo, él no acostumbraba a repetir mujer. Dentro de las reglas no escritas de un playboy estaba no follar más de una vez con la misma mujer. Aquello se consideraba un acto de alto riesgo, pues podrían entrar en conflicto las emociones. Por eso era tan fiel a la regla. Sin embargo, eso no le excluía de haberlo hecho en un par de ocas

