Habían transcurrido la tarde y noche desde que Hailey había cruzado la barrera. Siempre que llegaba el día en que la Homine Potens, decidía salir de Klimore e inmiscuirse en el temido terreno de los vampiros, Erika era quien su cómplice y la persona que la cubría durante su escapada. Mientras las horas pasaban y Hailey no regresaba a Klimore, Erika poco a poco iba perdiendo la paciencia. ¿Por qué tardaba tanto su amiga en regresar a su casa? Pensaba una y otra vez la felina. Debía regresar pronto o de lo contrario, los padres de ambas se darían cuenta que todo se trataba de un engaño, es decir, que Hailey en realidad no había pasado la noche con su mejor amiga. De repente Erika tuvo un mal presentimiento. ¿Y si le había pasado algo? Pensó esta vez mientras caminaba de un lado a otro e

