El pequeño cuartucho le estaba permitiendo llorar sin ser escuchada, y lo habría hecho por mucho más tiempo, de no ser por los sonidos que se empezaron a escuchar que la obligaron a levantarse de inmediato para salir, pero la puerta estaba cerrada por fuera, por más que intentara empujar y azotar la puerta, ésta no se movía ni un poquito, estaba atrancada y ella estaba encerrada ahí, con quien sabe que animal asechando, empezó a buscar desesperada en todas direcciones, estaba empezando a sentir mucho miedo y el menor movimiento le provocaba un respingo, el enorme vestido hacia más difíciles sus movimientos y al momento en que movió una parte de su capa, la vio, una rata enorme y gorda que estaba escondida en sus ropas, los gritos de Marianne debieron ser escuchados en todo el palacio, pero

