Mi nombre se oye lejos. Repiten una y otra vez mi nombre. - Alice. -Alice. -Alice. Desperté y no recordaba nada de lo que había pasado. Traté de moverme pero fue imposible, no tenía fuerzas para hacerlo. En eso entró una enfermera. - Hola. - no contestó. - Que me pasó, donde está Declan mi esposo?- se me hacia extraño que no estuviera aquí. - No lo volverás a ver- esa voz. Era Bler. - Don-de está? Que haces aquí y vestida de enfermera?- me asusté. Iba a gritar pero cubrió mi boca con un paño húmedo. El olor era horrible. - Te estoy ayudando estúpida- me sentía débil. Me sentía mareada. - Todo listo- le dijo a otra persona. Me bajaron de la cama y me sentaron en una silla de rueda. Estaba muy débil para hablar o gritar. Ni siquiera podía mover mis manos con facilidad. M

