Cap 1. Reencuentro
Voy corriendo, como ya es costumbre en mi voy tarde, no entiendo porque siempre algo me pasa por más que pongo mil alarmas y dejo todo listo, siempre hay algo que me hace llegar tarde, al paso que voy van a terminar corriéndome. Al llegar puedo ver que hay una reunión, ay no, yo no recuerdo que hayan avisado de alguna reunión, justo entro a la sala de reuniones cuando mi jefa se acerca a cerrar la puerta, solo me dirige una mirada de advertencia en señal a que vio que apenas llegue.
Natalia - Por dios Miranda, casi que no llegas, ¿Qué no recuerdas que hoy iban a presentar a los nuevos? –
Miranda – Ay, no puede ser lo olvidé por completo, pensé seria la próxima semana – Guardo silencio ya que mi jefa se encuentra dando la presentación de los nuevos ejecutivos de ventas.
Debido al gran crecimiento de la empresa en las últimas fechas, van ampliar el área de ventas y es por eso que se hizo una contratación masiva de ejecutivos, gerentes y nuevos directivos. Natalia es amiga mía desde la preparatoria, ella ahora es una de las mejores gerentes y aunque yo llevo más tiempo trabajando aquí y soy de las que más vende, no he podido aspirar a que me asciendan de puesto, por no tener una carrera universitaria a la cual no pude ingresar ya que justo cuando estaba por entrar, mi padre falleció en un accidente automovilístico y tuve que ponerme a trabajar para ayudar en los gastos de la casa.
Mi jefa es la directora general, pero ahora también habrá directivos regionales y gerentes por sucursal, yo estoy en la principal, pero se abrirán cuatro más. Primero hicieron la presentación de los ejecutivos de ventas, siguieron con los gerentes de las otras sucursales, Natalia, se quedará igual en la casa matriz, solo falta la presentación de nuestro nuevo directivo regional. Al ingresar a la sala al ser presentado, siento que mi corazón se paraliza, no puedo creer que sea él.
Natalia - ¡Ho, por dios!, ¿dime que no es él? – Dice mi amiga y yo estoy que tampoco me la creo hasta que escucho que dicen su nombre “Armando Altamirano” y ya no hay dudas es él.
Miranda – Ya lo escuchaste, si es él.
Natalia – Esto no me lo esperaba, pero ¿que no se había ido a vivir a Canadá?
Miranda – Eso se suponía – Siguen las presentaciones, pero yo solo quiero salir corriendo, esto está siendo una broma muy pesada del destino, cuando creí que jamás volvería a verlo, ahora está aquí y trabajaremos juntos.
Se ve tan guapo mucho más a la última vez que nos vimos, es increíble que a pesar de haber pasado tantos años mi corazón enloquezca con solo verlo, el esta tan concentrado en dar su discurso que no se ha percatado de mi presencia, y eso me da un poco de miedo, no sé cuál será su reacción, ¿será que me sigue odiando?
Natalia – Deja de comerte las uñas y trata de tranquilizarte, estas temblando – Me susurra mi amiga.
Miranda – Es que, no puedo evitarlo, tengo miedo a su reacción cuando me vea, dios ¿y si me corre?
Natalia – No creo, digo lo que paso fue hace mucho tiempo, tranquilízate que empiezas a ponerme nerviosa a mí también.
El discurso de los nuevos directivos se e hizo tan rápido, por lo general este tipo de eventos duran eternidad y ahora todo fue tan rápido, la jefa dio la indicación de que cada quien se dirija a su sucursal y ahí se reúnan los equipos de trabajo y sé que es momento de enfrentar la realidad, intente todo el tiempo de ocultarme entre mis compañeros para que él no me viera, pero vamos eso no me iba a librar de tener que enfrentarlo, así que camino directo a la sala de juntas de la sucursal para enfrentar mi nueva realidad.
Armando – Pasen por favor y tomen asiento – Paso y agacho la cabeza, poniendo casi todo mi cabello en la cara y tomo lugar al final de la larga mesa, tratando de estar lo más alejada y que él no me vea.
Armando – Bueno creo que ya somos todos, bueno ustedes ya me escucharon y conocieron, ahora quiero que cada uno de ustedes se presente, empezando por la gerente de esta sucursal – Veo que Natalia, se pone de pie y él pone una cara de sorpresa, la ha reconocido, ¿Qué cara pondrá cuando me vea a mí, si con verla a ella, se puso pálido?
Natalia – Hola bueno la mayoría ya me conoce, yo soy Natalia Fuentes, gerente de sucursal, tengo ya más de cuatro años aquí y me es muy grato ver el crecimiento que hemos tenido en estos últimos años – Conozco a mi amiga y sé que, aunque está tratando de ser profesional, también está nerviosa.
Armando – Hola Natalia, un gusto volver a verte –
Natalia – Es un gusto verte a ti también –
Armando – Bueno, ¿ahora empecemos por los ejecutivos con más tiempo y así nos seguimos hasta los de nuevo ingreso les parece? – Todos asiente con la cabeza y yo quiero morirme, porque la que la de más tiempo aquí soy yo – Natalia, nos puedes indicar por quien comenzamos – Ay no.
Natalia – Claro, comencemos con nuestra ejecutiva con más tiempo y la que más vende, sin duda es nuestra mejor ejecutiva de ventas, Miranda, te presentas por favor – Quiero que la tierra me trague en este momento.
Miranda – Hol… hola, mi, mi nombre es Miranda García, tengo ya seis años laborando en esta empresa – Mis palabra salen entrecortadas, no sé qué más decir, él me está mirando fijamente, me recorre por completo, no sé cómo descifrar su mirada, es un tanto de sorpresa, odio tal vez o alegría, maldita sea no sé, pero yo siento que muero en este instante – Conozco bastante bien el mercado y quien guste puede acercarse a mí, que con gusto los apoyare en lo que necesiten – Esto último no se ni como lo dije.
Armando – Vaya, esto sí que me sorprende – Suelta una risa como de nervios – Aunque claro siendo amigas, no debería ser tanta la sorpresa – Guarda silencio un momento – Pues un gusto volver a verte a ti también Miranda – Esto último lo dice no muy convencido, como por compromiso, así lo siento, porque no fue en tono muy amable.
Siguen las presentaciones de mis compañeros y de los nuevos ejecutivos, ellos si se extienden más en su presentación, dando a conocer su experiencia y conocimiento en el área, yo apenas si logro escucharlos, mi corazón bombea bastante fuerte y creo que me dará un paro cardiaco aquí mismo, el no deja de mirarme fijamente y yo no puedo con eso, no soy capaz de mirarlo.
La reunión termina y me siento tan mal, que creo voy a vomitar, el verlo de nuevo ha sido bastante duro para mí, mis sentimientos salieron a flote de nuevo, él siempre ha estado en mis pensamientos, pero pensé que ese amor tan grande se había apagado, que ya solo era el recuerdo, pero al tenerlo aquí de frente me ha hecho ver que no es así, que ese amor sigue aquí presente.
Duele, este es un amor que duele, más aún al sentir su mirada, aun puedo sentir el rencor hacia a mí, puedo ver que no fue nada grato volver a verme, mientras mi corazón, mi cuerpo y todos mis sentidos quisieran correr a abrazarlo, en su mirada puedo ver que lo que él quisiera es arrojarme por la ventana o sacarme a patadas de aquí.