Whisky en la mañana.

2008 Palabras
Su espalda dolía horrores. Cuando intentó levantarse del suelo fue totalmente tortuoso, la bata del doctor Jason estaba completamente sucia al igual que lo estaba su cuerpo por el lodo del día anterior. Intentó limpiarla pero no tenía arreglo sin una buena lavada. Escuchó que alguien venia por lo que tuvo que hacer lo que Jason le dijo en la noche; arrojarla la bata lejos donde los arbustos pudieran cubrirla. Cuando se aseguro de no dejar rastro, se sentó en el suelo como si no pasara nada. Sintió un leve apretón en su brazo que lo hizo levantarse de inmediato. --Dentro de una hora comienzan los entrenamientos--…--El coronel Kim abrió las esposas despojándolas de la mano del menor y con ello dejarlo libre--…--Le agradecería que no llegara tarde.— --Como ordene coronel--…--Se paró firme para finalmente girarse sobre sus talones e irse definitivamente.— Quería darse una ducha y poder comer algo para mantenerse repuesto, que pudiera rendir adecuadamente el entrenamiento y no ser castigado. Llegó al lugar donde compartía habitación con los demás. Agradecía inmensamente que no estuvieran, de esa forma, podría hacer sus cometidos con tranquilidad. Algo en su cama le llamo la atención y fue el hecho de que había un tazón con cereal y leche y una tasa de chocolate caliente. Esto dejo muy intrigado al menor puesto que si el chocolate estaba caliente quería decir que no había pasado mucho tiempo desde que lo dejaron allí. --Quizás sea de otra persona--…--Tenia la certeza de que ese desayuno no era para él, así que sin darse mas demora se saco su ropa rápidamente y fue a darse una ducha.— Los baños también estaban desocupados. Trato de ser lo mas veloz posible para poder llegar temprano al entrenamiento. Conforme a la comida que estaba en su cama… sabia que cuando saliera ya esta no estaría ahí. Pero vaya sorpresa la que se llevo cuando salió y vio la comida aún en la cama. --Esto es raro--…--Secó su cabello con una toalla mientras con su otra mano movía la bandeja que contenía la comida. Debajo de ella había una carta— La leyó. “Espero que tu espalda no duela tanto, aunque la verdad lo dudo. Sé que no has estado comiendo bien así que te dejo esto por aquí para que te sientas bien en el entrenamiento. Recuerda tomarte los medicamentos y espero que puedas lograrlo hoy y no llegues de último.” Att: Jason. Minying ríe dejando la carta a un lado. --Supongo que si es mío--…--El soldado comenzó a comer sin tardarse mucho--…--Ojala y el coronel no se ensañe conmigo hoy.— (…) --Hoy será la misma temática de ayer. Su objetivo es el pañuelo rojo, quien llegue de último quedara en castigo y eso es todo--…--Kim Caminaba con la lentitud, firmeza y autoridad que lo caracterizaba--…--¿Esta claro?.— --¡Si coronel!.— Todos se prepararon para cuando el disparo fuera lanzado… todos listos para correr hacia su objetivo. El soldado más despreciado de aquella base militar estaba tapando sus oídos con sus manos esperando por el disparo. Cuando el disparo fue lanzado por lo menos tuvo fuerza de voluntad para correr. El día de hoy no se le hizo tan difícil las trampas de los saltos, ya había fallado una vez y no quería que le ocurriera dos veces. Dio lo mejor de sí en el pecho a tierra, además de que trato de no quedar estancado en el lodo como la vez anterior. Cuándo llegó a la línea de meta estaban mas o menos seis soldados que llegaron primero. No le disgustaba llegar en séptimo lugar puesto que aunque el objetivo era llegar primero, por lo menos no tendría que soportar otro castigo. Al menos no por hoy. En el primer lugar llega el soldado Jiwa . El ultimo en llegar esta vez fue Park Jisung, aquel conocido por su alias “Shen” que traía una herida en su pierna. --Felicidades de nuevo, Soldado Jiwa--…--Héctor se acercó con una sonrisa ladina complacida--…--Ya sabe, su recompensa estará plasmada en los archivos--…--El contrario dio una reverencia, se giró sobre sus talones y se fue ha su lugar en fila--…--¿Quién fue el último?.— De verdad que el menor sentía lastima por Park, pasaría mal la noche. --Oh, soldado Park, bueno ¿ya conoce el castigo, verdad?--…--Saco las esposas de su bolsillo agitándolas frente al piel pálida.— Este asintió temeroso dando una reverencia. Héctor lo agarró del brazo para colocarlo al lado del poste. Le pone la esposa en su muñeca derecha. Al parecer Jisung intentaba esconder la herida de su pierna pero Minying fue el único que se dio cuenta (al parecer). --Ahora todos, vayan a sus habitaciones--…--Ordeno el castaño.— Todos se retiraron al igual que el coronel dejando solo a Jisung. (…) Mientras todos los soldados yacen durmiendo, uno de ellos no puede conciliar el sueño debido a un toque de preocupación. Minying odiaba profundamente no poder ser de corazón frío y serle indiferente a este tipo de situaciones . Se levantó con cuidado de no despertar a sus compañeros. Agarró un pañuelo y una botella de agua. Sabia que no ayudaría de mucho pero algo es algo. Salió sin ser descubierto por los vigilantes de la entrada, fue directamente hacia donde estaba Park aún despierto. --Déjame ver tu pierna--…--Se coloca a gachas con un tono exigente. Mientras menos hablara con este… mejor.— --¿Qué crees que haces?--…--Se alejo.— --¿Quieres volver ha llegar de último mañana?, no lo hago por ti. Lo hago porque si se dan cuenta de tu estado nos vas a atrasar--…--Dijo cortante. Aunque en verdad lo hacia por él, ya que sabía lo malo que era pasar una noche de castigo. Debe ser peor para el contrario con su pierna herida.— El piel pálida estiró su pierna dejando expuesta la parte de su pantalón donde estaba roto. Minying pudo apreciar la herida y a pesar de no ser tan profunda se podía notar que dolía porque estaba mas abajo de la rodilla. Lee vertió agua encima, luego se aseguró de limpiar la parte herida quitando la sangre seca para que se mejorara más rápido. Miraba de reojo al piel pálida. Es un hecho que se hace el fuerte. --La noche va a ser larga--…--Cerro la botella de agua dejándola a un lado del soldado.--…--Deberías tomar un poco de agua.--…--No decía nada, solo se mantenía con su atención en otro lado, hasta las hojas del bosque parecían ser más interesantes que el chico que le curaba. Cuando estuvo todo listo Minying deja el pañuelo encima, se levanta y se va sin decir nada. No había nada que decir Entró con el mismo cuidado que tuvo al salir, paso a su habitación acostándose tranquilamente después de haber hecho su buena obra del día. A la mañana siguiente dos compañeros unidos por la amistad y la responsabilidad de sus respectivos cargos conversaban animadamente frente una mesa con un caro Whisky, y digo animadamente porque eso se suponía que era, pero uno de ellos se ve animado si, pero no de la manera que debería. --Ese idiota me jode la vida nada más con existir--…--Héctor no podía con tanta rabia acumulada; tenía que soportar a Lee de nuevo en el entrenamiento de hoy y con solo verlo le provoca nauseas. Todo fuera mas fácil si el chiquillo se dignara en tocar la campana de una vez por todas.--…--Es tan molesto.— --Ya para con eso Héctor no es para tanto--…--El capitán Park sorbió un poco de su Whisky--…--De todas formas, no debes preocuparte, él dijo que después del entrenamiento militar vendrá a la marina.— --Solo ruego que este mes pase rápido o podría llegar a estrangularlo si lo tengo cerca.— --No creo que estés molesto con ese chico solo porque te dio una mordida, además, con lo fuerte que eres sé que no te dolió tanto--…--Dejo el pequeño vaso de vidrio en la mesa--…--Nunca te habías inquietado tanto por pequeñeces como esta.— --No lo sé, solo es molesto--…--El castaño bebió su porción de Whisky de un solo trago sintiendo como el sabor amargo le quemaba la garganta--…--Nos vemos luego Chim.— Este se fue arreglando su pistola por la parte de atrás en la espalda. --¿Chim?--…--El pelinegro le vio alejarse--…--¿Hace cuanto que no me dice así?. Se supone que debería estar molesto pero… parece mas feliz que de costumbre.— Volviendo a la base militar dónde nos aguarda nuestro odiado pero pacífico protagonista solo puede decirse que el soldado Park Jisung fue liberado del castigo pero aunque estuviera herido no quitaba el hecho de que tenía que seguir cumpliendo con el entrenamiento. Pero gracias al pequeño cuidado de Minying en la madrugada ya le dolía menos. Minying logró comer antes que sus compañeros y esto implicó tener que levantarse mas temprano e ir por el desayuno. Ahora, estaba sentado afuera de la base esperando las indicaciones para entrenar. --Vaya, vaya, ¿Qué tenemos aquí?.— Oh no… ahora no. Minying se pone de pie lo mas rápido posible colocando la posición correspondiente al estar frente al coronel. --Buen día, coronel.— --No podría decir lo mismo soldado--…--El castaño estaba sin su gorra pues, solo tenía puesto sus lentes de sol que lo hacían ver mas autoritario.— Minying no sabía el ¿por qué? Pero Kim le miraba extraño, o sea, ya sabía que lo odiaba pero su mirada ahora lo analizaba de pies a cabeza mientras caminaba por su lado con sus brazos cruzados sobre su pecho. Sintió algo de escalofríos al tener por primera vez esa atención del coronel hacia con el. --No negaré que eres guapo.— Eso Minying no lo esperaba así que aclaro su garganta, el coronel Kim es un patán de primera y sin contar que desde que se vieron por primera vez fue un completo idiota y ahora le venía de lo mas descarado a decirle que es guapo. Algo estaba mal. --Y creo que le gustarías a mas de una chica--…--El mayor terminó de analizarlo y quedar frente a este. Minying tenía su gorra de milicia y dada su estatura esta le tapaba toda la visión de su rostro al mayor, pues si, no podía verle… no sabría su expresión así que sin ser tan brusco quito la gorra de la cabeza de Minying.--…--Pero aún siendo guapo te decidiste por hombres--…--Minying tembló elevando su rostro, sus ojos bien abiertos y mordiendo el interior de su labio para no gritarle unos buenos insultos al hombre frente suyo pero no podía hacerlo, la sumisión frente a un coronel es totalmente una obligación y más si son soldados.--…--¿O no es así?.— --Per-permiso para retirarme coronel--…--Balbuceo, debía evadir todo este tema de conversación tan vergonzoso y peligroso.— Kim sonríe ladino dejando de una manera brusca la gorra en la cabeza de Minying. --Permiso concedido--…--El menor agachó su cabeza dando una reverencia algo rápida y salir corriendo hacia la habitación.— Tenía que pensar muchas cosas y rogar a todos los santos existentes y no existentes que el coronel Kimi no diga nada o sino… su vida dentro de las fuerzas armadas sería demasiado corta. --Te tengo justo en la palma de mi mano--…--Héctor reía gustoso por poder tener acorralado a Lee, se sentía bien tener chantajeado al pequeño soldado que se ganó tu odio--…--Aún falta mucho para que te vayas.—
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