Capítulo 08: Heridas.

1495 Palabras
"Cuando era sólo una niña, imaginaba el mundo, pero el mundo voló lejos de su alcance..." - {Coldplay♥Paradise} Demian  Me encontraba realmente enojado. Por una parte, no sabía los problemas a los que Debby se veía enfrentada, no tenía mi motocicleta y tenía tantas ganas de golpear a Dean por ser tan poco hombre. Tenía mucha curiosidad de saber en lo que ella se encontraba metida, pero ¿Cómo podría saberlo? No había posibilidad de que ella me lo dijera. Pero lo que metía más molesto de todo esto era el asunto de mi motocicleta. Aparte de las carreras clandestinas, mi moto era el transporte que me movilizaba a cualquier lugar, y extrañaba sentir el ruido del motor tomando velocidad y el viento en mi cara. Maldito motor, ¿Por qué tenías que fallar? ¡Todo le sale bien a Demian! Hablando sarcásticamente, claro está. Me levante del sofá, en el cual estaba sentado, tome el teléfono y marque el número de mi padre. Tendría que conseguirme el auto de él otra vez, por un tiempo indefinido, bueno, hasta que consiga el dinero para comprar el motor. Al tercer pitido el respondió. — ¿Demian? — él dijo, claramente sorprendido. No siempre le llamaba. —Sí, papá, soy yo, Demian— Confirme —Necesito pedirte un favor— dije luego. —Para qué más me llamarías— bromeó. Reí, pero fue una risa forzada. —Mi moto, ha muerto...temporalmente, y me preguntaba si podrías prestar tu auto hasta poder juntar el dinero para el motor. —Demian, sabes que puede pedirme dinero— él dijo —No tengo problema en prestarlo, o dártelo, eres mi hijo. —No pasa nada, solo necesito que me prestes tu auto, creí que ya habíamos hablado de esto— le recordé. Le había dicho que no quería depender de él, si me fui de casa, fue por dos razones; No quería depender de mis padres y no quería ver a Emma, mi hermana, después de lo que pasó...simplemente no me atrevía, me daba terror de tan solo mirarla... —Está bien, está bien— repitió en tono cansado —Ven a buscarlo hoy si quieres, Dany te dará las lleves. Sonreí —Gracias papá, eres el mejor— y finalmente colgué. No tenía transporte y tampoco quería ir a buscar las llaves ahora mismo, así que iría por ellas mañana. Estaba sumamente aburrido, así que decidí tomar las llaves de mi moto y... ¡Mierda! Verdad que estaba descompuesta. Bueno, tomar las llaves de mi departamento y.…caminar un poco, supongo. Caminando y caminando por las calles me di cuenta de varias cosas. Primera, que varias chicas al verme pasar se sonrojaban. Bueno, quizá eso ya lo sabía. Segundo, que dependo significativamente de mi moto, así que esto, lo tomare como una "rehabilitación".  Caminé hasta que me detuve en un lugar. La cafetería Robb's Place, el lugar donde trabajaba Debby. Estaba en una lucha contra mí mismo, entre si entrar o no, y no sabía, j***r, quería verla, quería ver si estaba bien, quería ver si el dinero que le había dado le alcanzo para pagar "sus cuentas". Antes de lo que yo pensé, ya estaba adentro. Empecé a buscar entre la gente, para ver si un rostro me resultaba familiar, pero nada. Me senté en la misma mesa en donde Debby y yo nos habíamos sentado la primera vez que vinimos juntos. Recordé el "medio-virgen" "medio-metieron" y no pude evitar reírme solo. Me senté y esperé a que alguien me atendiera, o algo. Una chica rubia se acercó a mí, muy coqueta, o lo intento. Me envió una gran sonrisa y yo se la devolví a medias. —Hola, bienvenido a Robb's Place ¿Qué va a ordenar? — ella pregunto amablemente. —Bueno, yo solo quiero eh...— estaba pensando, hasta que una mano cayó fuertemente sobre la mesa haciendo saltar a la rubia. La mano provenía detrás de la chica rubia, y no podía ver a quien pertenecía, hasta que asomó su cuerpo desde atrás de la rubia. Debby. —Este cliente, es mío— ella le dijo mirando a la chica, que estaba algo asustada —Ya puedes irte Nelly. —Pe-Pero yo-yo...— ella empezó a tartamudear. —Fuera. Ahora— ella le dijo con mirada amenazadora. La chica de volteo rápidamente y salió a atender hacia otra mesa sin pensarlo dos veces. — ¿Con que soy tuyo? — le dije alzando las cejas, divertido. Una parte de mi estaba aliviado de verla. Ella miro hacia ambos lados y luego se sentó a mi lado. Busco entre sus bolsillos y me dio una pequeña suma de dinero —Esto...lo he estado ahorrando. No es todo lo que me entregaste, pero lo otro te lo pagare, Demian, te lo juro— ella dijo. Puso el dinero entre mis manos, apretándolas. Sentí un raro escalofrió ante su contacto cálido —Gracias— ella dijo mirándome a los ojos. —No era nada Debby, en serio, puedes quedártelo si quieres, no me cuesta nada recuperarlo. —No Demian, no es justo, tú tal vez tenías este dinero para otros planes, no puedo aceptarlo, no tenías por qué hacerlo— ella dice, algo tímida, Dios se ve tan... —Adorable— digo en voz alta. — ¿Qué? — Ella me mira extrañada. —Te ves muy adorable, cuando dices estas cosas— apretó el agarre de nuestras manos. Ella alza las cejas —definitivamente necesito mi moto, me estoy volviendo un cursi de mierda— finalmente digo. — ¿Tu moto? — ella pregunta — ¿Qué paso con ella? — pregunta. Ella mira que nuestras manos todavía están entrelazadas y ya empiezan a sudarme. Las saca rápidamente y se limpia en su delantal y yo en mis pantalones —Bueno...es algo, muy, antigua así que...El motor, murió— digo algo incómodo. —Y el dinero que me diste era para... —Para comprarle el motor nuevo— dije. Vi en sus ojos rastros de culpa y dije; —No, no pasa nada— reí —No es tan, tan importante de todos modos— Si, realmente lo era, pero no quiero que te sientas mal. —No me mientas— ella dice negando levemente con la cabeza —No, no lo entiendo— ella casi grita — ¿Por qué te preocupas por mí? ¿Por qué te intereso tanto? — Ella parece estar sollozando y está furiosa —No soy nada...— recalca la palabra "nada" —Y tú...me tomas atención como si fuera lo más importante del mundo— ella me reprocha —¿Qué quieres de mi Demian? — ella busca mi mirada —Dime, lo hare ¿quieres que me acueste contigo? ¿Eso quieres? Bien, lo hare, pero solo, sal de mi vida...no soy buena para ti— susurra. Lo directa que es, me sorprende. — ¿Qué? Yo no...no es...no es lo que quiero— mentí. Claro que desde el primer momento quizá tener algo más con ella, porque era difícil, pero algo está pasando, me interesa más allá del punto que estaba probando. Ella es interesante, ella tiene un pasado, y quiero saber más, quiero adentrarme en ella, quiero saber más de ella. —No me mientas, Demian. —niega con la cabeza, cansada. —Como si no pudiera ver tus verdaderos deseos cada vez que miras mi trasero— ella dice. Estoy creyendo que estas cosas no se hablan en una cafetería. —Quiero más de ti— admití mirándole a los ojos fijamente. Manteniendo miradas —Quiero entrar en tu piel— dije —Y no se esa forma— sonreí y ella rio —O tal vez sí, quien sabe. —Eres un idiota— ella ríe algo agotada. Y luego hizo una mueca de dolor —Tengo que, ir al baño, ¿vas a ordenar algo? — ella dice aun con una mueca de dolor. —No, te espero— le digo algo preocupado — ¿Estás bien? — pregunto. Ella se levanta del asiento y me mira —No te preocupes por mí— y se va caminado hasta el baño. Dios, malditos ataques de curiosidad que me dan, los odio, por ellos me metí en esto, pero no me importa en lo absoluto. Me levanto para ir a buscarla. Pero no sé dónde está el baño. Le pregunto a una chica del servicio y me dice que allá está el baño de hombres, y j***r, necesito el baño de chicas así que voy para el otro lado. Miró hacia ambos lados procurando que nadie me vea entrar. Nadie lo hace así que entro sin hacer algún ruido. El baño está limpio y silencioso, excepto por uno gemidos de dolor, que son de Debby. Me adentro en el baño hasta verla frente del espejo y me quedo ahí estático. Ella está tocándose la parte izquierda del abdomen y hace una mueca de dolor. Se saca el delantal y luego baja el cierre de su uniforme de trabajo. Dios, esto está mal, mirarla mientras ella prácticamente está desnudándose frente al espejo, pero no puedo evitarlo. Ella se da vuelta y puedo ver una mancha algo de color en su pálida piel. Es la marca de un golpe y eso es un moretón. Un gran y horrible moretón. Ella gime de dolor y solloza en silencio. —Debby...— me acerco hacia ella. Debby rápidamente se voltea hacia mí y me mira sorprendida. Trata de tapar su abdomen desnudo y limpio una lagrima que acaba de salir. —Demian...yo no...— Ella no me mira, ella mira hacia abajo, ella está avergonzada. — ¿Quién te hizo eso? — Le digo y la furia corre por mis venas. Corre porque alguien le ha golpeado a Debby, alguien le ha lastimado a ella y no me importa quien allá sido. Voy a matarlo.  
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