-Estoy tan feliz de poder ir a México papá, he investigado en internet y Playa del Carmen es una ciudad hermosa, tal como su nombre, las playas de esa ciudad están consideradas como las mejores de todo el país. Además, qué no solo estaré ahí, me estaré trasladando a Cancun, Tulum y Mérida.
-Estoy igual o más emocionado qué tú. Se cuando amas tu trabajo y lo mucho que te has esforzado por esta oportunidad.
El padre de Amanda trabaja como guardia de seguridad en un museo de Buenos Aires Argentina, Amanda y él son apasionados de la historia y el arte.
La madre de Amanda, Ofelia, era una hermosa mujer de ojos azules y cabello chocolate, igual que Amanda, era cálida, amorosa y querida por todos sus compañeros; lamentablemente, murió en un terrible accidente al salir del museo donde también trabajaba, Amanda solo tenia 8 años cuando Ofelia falleció, lo cual le dejó un vacío que su padre siempre ha intentado llenar con amor, protección y atención.
Octavio ha sabido ser un gran padre para Amanda, la ha acompañado e impulsado en que logre sus sueños, ayudando a forjar en Amanda un carácter fuerte y decidido, así como leal y responsable.
-Sabes que desde niña he querido trabajar en museos, pero no sólo estar dentro de ellos, quiero salir e investigar, ver piezas históricas, estudiar su procedencia, conocer nuevos lugares...
-Lo sé hija. - Octavio no la deja terminar, Amanda esta tan emocionada qué olvida el tema principal de esta charla con su padre. Y es que aun no le cuenta sobre los planes para su traslado. - Pero debes decirme cuando te iras y que harás allá, ¿Dónde vivirás?, ¿cuánto tienpo te quedaras?-. Indaga su padre.
-Tranquilo papá, todo está resuelto, no debes preocuparte por nada.
-Amanda, sabes que confío en ti, en tu capacidad, no tengo dudas al respecto, pero, nunca has estado sola, y mucho menos en otro país, todo esto me emociona, pero también me angustia gordita. - A pesar de ser Amanda delgada, su papá la llamaba gordita, pues de bebé así lo era, y Octavio la ha llamado así desde pequeña y ella es muy feliz con la complicidad qué tiene con su padre.
-Yo también estoy nerviosa papá, pero Marcela, Lola y yo viviremos en un conjunto habitaciónal muy lindo en Playa del Carmen, cada una podrá tener su propia habitación, además habrá alberca y el Mar esta muy ceca de ahí. Sabes lo mucho que me gusta nadar.
-Suena perfecto gordita, pero de nuevo, ¿cuándo se van? Y ¿cuándo regresan?
Es tanta la emoción de Amanda qué le cuesta concentrarse en las preguntas de su padre.
-Nos iremos en 2 semanas y estaremos allá 6 meses, todo está arreglado para nuestra llegada. No tendras que preocuparte por nada, todo estará bien.
-Pero eso quiere decir que no estarás aquí para tu cumpleaños, nunca has pasado un cumpleaños sin mi.
-Lo sé papá, pero vendrán muchos otros cumpleaños y no estaré sola, Marcela y Lola estarán conmigo, será un cumpleaños diferente. Además, quizá conosca a algún joven guapo e interesante...
-Amanda, sabes que te apoyo en todo pero para mí eres una niña, aunque tengas 24 años, prefiero que te concentres en tu trabajo, ya llegará el momento de pensar en jóvenes.
-Papá no tienes remedio, sabes que ya he tenido 2 novios, aunque no hemos durado mucho, no comprenden mi fascinación por mi trabajo y terminamos por esa causa.
-Es que me pareces muy joven para pensar en noviazgos, aun tienes mucho por hacer, como para comprometerte con una relación.
-Papá calmate -pide Amanda entre risas. - Ya te he dicho que no me interesa tener un noviazgo formal, lo único que quiero es disfrutar de mi juventud y de mi trabajo, aunque eso no me impide salir con alguien y conocer otras personas.
-Ya no hablemos más de ese tema, de todas formas siempre ganas contra mí.
-Estoy más que de acuerdo. - Contesta Amanda con una sonrisa espléndida, sabiendo que siempre consigue qué su papá se rinda.
-Retomando el tema, se que estarás muy bien allá, confío en que serás la mejor en tu trabajo-.Octavio reconoce la capacidad de su hija, siempre ha sido muy responsable y diligente con sus actividades, lo que lo tiene nervioso es la lajania, a pesar de ser una mujer independiente, nunca ha estado tanto tiempo sin su padre.
-Estaré colaborando con antropologos e historiadores, en México hay muchas zonas arqueológicas y museos de historia. Están construyendo varias obras en el sur del país, con lo cual, han encontrado varias piezas interesantes qué seran estudiadas para después exhibirlas en distintos museos.
-Es realmente interesante lo que harás, aunque yo solo soy guardia, siempre me ha fascinado todo lo que hay en los museos-.Octavio es un hombre muy culto, disfruta de la lectura y de cultivarse a través de los tantos libros que lee.
-A tu madre le hubiera encantado verte haciendo tu labor, aun no he podido superar qué ella no forme parte de tu vida-. Confiesa él, con melancolía qué puede ser percibida en su tono, Ofelia fue el amor de su vida y aunque han pasado tantos años de su partida, Octavio no se resigna a su perdida, y sigue añorando los días en que eran una familia completa.
-Papá- contesta Amanda con un ligero reproche-. No me gusta que digas eso, mi mamá si forma parte de mi vida, aunque no esté presente, se que en donde esté, está orgullosa de mí y me da su aprobación.
Amanda extraña de igual manera a su madre, a pesar de haberla perdido a muy temprana edad, ha sabido reponerse y tener reflexiones muy maduras al respecto. Ha podido mantener la melancolía alejada de sus días, esto claro, gracias a que su padre siempre ha estado presente y aunque él no consigue desprenderse del pasado, ayudó para que Amanda avanzará y no se estancara en pensamientos abrumadores.
-Tienes razón gordita, es solo que a veces la extraño tanto-.Pero no hablemos más de ese tama, debo ir a trabajar-. Octavio trabaja demasiado, aunque con su trabajo en el museo recibe un salario adecuado, tiene su propio negocio de restaurar pinturas y piezas de arte, con lo cual él y su hija, han podido llevar una vida más cómoda.
-Muy bien papá, te veo más tarde. Cuidate-.Se despide Amanda con menos entusiasmo de lo habitual, hablar sobre su madre siempre le provoca una ligera melancolía.