-¡Estoy ansiosa por irme de aquí!-afirma Marcela con bastante entusiasmo.
-Igual estoy muy emocionada, ya quiero estar en esas playas y ver hombres guapos en bañador-. Comenta Lola, quien es bastante extrovertida y acostumbrada a decir lo que piensa.
-Es increíble que lo que más te interese del viaje es la posibilidad de ver hombres-. añade Amanda en tono de burla, ya que le causa mucha risa el comentario de Lola.
-Lola, quisiera ver cuanto tiempo aguantas sin coquetear, aunque no creo que sea mucho tiempo. Amanda y yo no tenemos tanto talento para estas cosas como vos.
Tanto Lola como Marcela han sido amigas de Amanda por varios años, se conocieron en la universidad y continuaron estudiando juntas la maestría en Patrimonio Histórico- Artístico; pues esto le permitiría a Amanda adquirir un puesto en el museo donde su padre trabaja; y sus amigas decidieron seguirle el paso para continuar juntas. Así, las tres inseparables amigas se postularon para emplearse en el museo y posteriormente lograron ser aceptadas en un programa dedicado a investigar y presentar proyectos en diferentes países, por lo cual ellas tres viajaran a México para comenzar el proyecto.
-Ustedes no se preocupen, las ayudare para que consigan pareja en este viaje y no todo sea trabajo, necesitamos divertirnos y explorar el mundo lleno de posibilidades.
-Estoy de acuerdo Lola-. Amanda acepta gustosa la idea de Lola, pues si bien, ella siempre ha tenido muy buen comportamiento, esta deseosa de vivir experiencias nuevas que la hagan explorar diferentes facetas de su vida.
-Tienen razón, debemos aprovechar el viaje y conocer gente, aunque no olviden el principal motivo de nuestra visita a México-. Marcela siempre es la más centrada de las tres, a pesar de ser de la misma edad que Lola y Amanda, sus comentarios son mas serios y cuida que sus amigas no se metan en problemas, la consideran como una protectora hermana mayor.
-Aun tenemos muchas cosas que hacer, debemos comprar ropa y atuendos para playa.
-Justo eso es lo que haremos hoy, iremos a comprar ropa sexi y provocadora-. Propone Lola con una sonrisa ladeada y levantando una de sus cejas, con lo cual sus amigas comprenden que tipo de ropa tiene en mente.
-Me parece perfecto, ya quiero probarme todo-. Responde Amanda con entusiasmo y dando pequeños saltos.
-Pues bien, iremos de compras-. Agrega Marcela con la suficiente convicción para salir de inmediato de casa de Amanda hacia el centro comercial.
Estando en el probador, Amanda analiza su reflejo en el espejo, no está convencida, se ha puesto un bañador de una sola pieza, con mangas largas, es de color n***o con patrón florar en las mangas, esta convencida de que es un traje de baño cómodo y adecuado para protegerse del sol, aunque no decide si el diseño es lo suficientemente bonito. sale del probador y busca la aprobación de sus amigas.
-Yo creo que es lindo y te queda muy bien, además, te protegerá de los rayos del sol cuando estemos en la playa-. comenta Marcela.
-No estoy de acuerdo, necesitas algo más sexi, podemos usar suficiente bloqueador solar y listo-. Lola sugiere un bikini color azul y se lo da a Amanda, la cual regresa al probador para ponerse el atuendo.
Al verse en el espejo, no puede evitar sonreír, el traje le queda perfecto, es de un azul muy parecido al color de sus ojos, con lo cual estos resaltan más, el bikini es diminuto, con unas franjas que se sostienen delicadamente sobre sus caderas, dando la impresión de que ha sido cortado por los costados para mostrar más piel, mientras que el sostén tiene copas que resaltan su busto y al igual, tiene unas franjas de tela que enmarcan perfectamente su talle, haciéndolo ver más pequeño y definido. Amanda esta satisfecha con su imagen, sin embargo no esta segura de comprarlo, pues nunca ha usado atuendos tan reveladores y se siente un poco nerviosa de solo pensar estar en un lugar publico usando algo tan provocador, respira profundo y se anima a salir del probador para mostrar el atuendo a sus amigas.
-¿Qué opinan de éste?
-Definitivamente, éste bikini es mucho mejor opción-. Comenta Marcela y sus amigas se asombran con su respuesta, pues Marce es normalmente más reservada.
-Esta vez, estoy de acuerdo con Marcela, te vez increíble con ese bañador, combina perfectamente con tus ojos y tu figura se ve de impacto, de ahora en adelante deberás usar ropa más entallada-. Sentencia Lola, con la firmeza suficiente para que Amanda acepte que tiene razón.
Las tres continúan midiéndose atuendos para su viaje, ropa casual, conjuntos para el trabajo, pero sobre todo, ropa sexi para salir de fiesta y a pasear por los atractivos turísticos del sur de México.
-Creo que ya es suficiente, llevo muchas cosas, debemos esperar para poder comprar cosas allá - aconseja Marcela.
-Seguro allá encontraremos muchas cosas - responde Lola.
-Entonces descansemos, en México podremos salir de compras, lo único que me hace falta es ropa para correr.
-Estuve viendo en internet y la gente en esa ciudad es muy liberan.
-¿Que tiene eso que ver con lo que necesito?
-Habrá muchos hombres guapos ejercitandose, necesitarás ropa sexy para salir a correr, podrías encontrar a alguien interesante - aclara Lola.
-No creo que alguien pueda conocer a otra persona mientes corre - contesta Marcela.
-Claro que si, puede haber algún hombre guapo y sin playera - responde Lola.
-Compraré ropa cómoda para correr, ya veremos si es como dices y hay muchos hombres corriendo sin playera - rebate Amanda.
-Ahora que recuerdo, también necesito un bañador para nadar - comenta Amanda.
-No, el que elegí está bien, no necesitas más ropa que te cubra, así nunca perderás la virginidad.
-Lola no seas tan indiscreta - regaña Marcela.
-Tenés razón, debo ser más audaz - responde Amanda.
-No es necesario, no te debes presión por eso - aconseja Marcela.
-Dejala, ella quiere experimentar.
-Solo espero conocer a alguien qué me guste y que me sienta cómoda con él - contesta Amanda.
Después de comprar lo que consideran necesario, cada una regresa a su casa, pues el viaje es tan apresurado que aún necesitan realizar algunos preparativos.