Corriendo juntos

1062 Palabras
-Me voy chicas, correré un poco, pero regresaré a tiempo para arreglarme e ir al instituto con ustedes. -No llegues tarde , es nuestro primer día, debemos causar buena impresión-.Aconseja Marcela aún bostezando. -Marcela dejala disfrutar de su trote-. Comenta Lola con una sonrisa disimulada, qué hace qué Amanda entrecierre los ojos, pero no dice nada y sale de casa dispuesta a disfrutar de su paseo. Amanda ha corrido apenas unos cuantos metros cuando observa una camioneta BMW X6 color negra, pero no es el vehículo lo que más llama su atención, sino, la persona que baja del asiento de conductor. Lo observa conteniendo la respiración, su torso sin playera es un espectáculo para sus ojos. Regresa de su ensoñación cuando está cerca de Fausto y éste comienza a trotar desprevenidamente con la cabeza agachada haciendo que Amanda tropieze y choque contra él. -Disculpa, no te vi-. Fausto dice esto con una pequeña sonrisa de lado y las manos en la cintura de Amanda para evitar que cayera, ella está sorprendida por la coincidencia, cuando salió de casa, no imaginó volver a encontrarlo tan fácilmente. -Descuida-. Amanda esta nerviosa, pero no tanto como lo estaba en el encuentro anterior, pues correr la ayuda a relajarse-. Es extraño que nos volvamos a encontrar. -Quizá alguien me dijo donde podía encontrarte-. Responde Fausto sin quitar sus manos de la cintura de Amanda-. ¿Qué te parce si corremos juntos? Amanda esta impresionada con Lola, no imaginó que su amiga había tramado este encuentro. -De acuerdo - dice ella notando el fuerte agarre de Fausto, se mueve un poco y nota como las manos qué la sujetaban se sueltan no sin antes deslizarse ligeramente por sus costillas. Esto la hizo contener la respiración un segundo para después iniciar nuevamente a trotar. Mientras corrían, Fausto la interrogó para saber un poco más de ella, que hacía en México y donde trabajaba. -Pero ahora, vos contarme un poco de ti, ¿a que te dedicas aquí? -Trabajo en un hotel - contesta Fausto sin más. -Vos tenés una camioneta muy lujosa como para ser empleado de un hotel. -Bueno, soy gerente del hotel donde trabajo - Responde Fausto si dar más detalles, omitió ser el dueño de ese y varios hoteles, además de la constructora qué él mismo inició. Pues es arquitecto de profecion. Después de correr un poco más, Fausto la quiso invitar a desayunar, pero Amanda se vio obligada a negarse, pues no podía llegar tarde a su primer día en el instituto. -Si no puedes desayunar conmigo, dejame invitarte a cenar, te recogeré en el instituto. ¿A que hora terminas? -Estoy libre desde las 4-. Respondió Amanda con una delicada sonrisa -Perfecto, será una comida entonces. Te veo en la tarde. Amanda regresó a casa feliz por la cita con Fausto, se aseó y se arreglo para ir a trabajar con las chicas. Estuvo toda la mañana pensando en el encuentro que tendría. Se sentía nerviosa y ansiosa, tanto que lamentó no haber intercambiado número con él. El día corrió rápidamente, salió del instituto con sus amigas, pero Fausto aun no había llegado. -Vayan a casa, esperaré a Fausto, quizá se le hizo tarde-.Se despidió de sus amigas con la ansiedad qué le provocaba su cita. -De acuerdo, disfruta la tarde, espero vos no llegués a dormir-.Comentó Lola con un tono juguetón. -¿Segura te quedaras a esperarlo sola? Podemos esperar contigo-.Sugirió Marcela. -No se preocupen, puedo esperar aquí, disfruten la tarde sin mí. Después de esto, Amanda estuvo más de una hora esperando, hasta que molesta y llena de frustración se dispuso a tomar un taxi. -Mamá, ¿qué haces aquí? -. Preguntó Fausto preocupado al ver a su madre llegar a su oficina justo cuando el estaba por irse. -¿De verdad no sabes que hago aquí? Me abandonaste Fausto, no te importo. -No te abandoné, solo me mudé-. Respondió Fausto con tranquilidad. -No entiendo porque me haces esto, eres mi hijo, no te puedes ir-. Sentencia Rebeca con la voz cortada por el llanto qué ha comenzado a formarse en sus ojos. -Mamá, tengo algo importante que hacer, hablaré contigo mañana, ahora, me tengo que ir-.Responde Fausto pacientemente para no iniciar una discusión. -¿Qué puede ser más importante... - El reclamo de Rebeca queda incompleto, pues sus ojos comienzan a cerrarse y su cuerpo pierde fuerza, Fausto se apresura a ayudarla a sentarse en el sillón de la oficina. -Mamá ¿qué tienes? ¿te sientes mal?- pregunta él, angustiado de ver a su madre sin fuerza. -Me siento muy mal, necesito ir al hospital- su hijo la ayuda a llegar a la camioneta, mientras conduce, lamenta no temer el número de Amanda, no pensó que algo se interprondria en su cita. -Doctor, ¿comó esta mi mamá?-Pregunta Fausto en cuanto ve salir al doctor que atendió a Rebeca al llegar al área de urgencia. -No hay nada de que preocuparse, la señora se encuentra perfectamente, quizá el calor le afectó, ya puede llevarla a casa. Fausto no pudo evitar enojarse al escuchar las palabras del médico, sabía que se trataba de uno de los chantajes de Rebeca para hacerlo cambiar de opinión. -Vamos mamá, te llevaré a casa. -Esta bien hijo, vamos. El camino a casa transcurrió en absoluto silencio, al llegar a casa de su madre, ésta lo invitó a pasar, pero Fausto se negó alegando qué tenía que regresar a la ofinica. Rebeca decidió no presionar más a su hijo, pues notó su enojo y sabía que no caería en otro chantaje. Al siguiente día, Fausto salió con la esperanza de encontrar a Amanda donde acostumbra correr, y para su tranquilidad, así fue, pero esta vez, Amanda nisiquiera volteó a verlo. -Espera, necesito hablar contigo. -No tengo tiempo, debo darme prisa-.Contestó Amanda con firmeza -Esta bien, también debo correr -. Diciendo esto, Fausto comenzó a correr al lado de Amanda, se limitó a verla de reojo. Amanda terminó y decidió regresar a casa sin prestar atención a nadie más, aunque se sentía decepcionada al ver que Fausto no insistió en hablar con ella, nisiquiera le dio una explicación por haberla dejado plantada. Durante el trabajo, Amanda estuvo molesta, aun no superaba la falta de interés de Fausto, ella esperaba una buena explicación, sin embargo, él solo se limitó a correr sin mediar palabra.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR