El tiempo se ha detenido, tu alma se ha ido, tu cuerpo ha caído, tu alma ha partido, la muerte ha aparecido. Con lágrimas cayendo sobre mis mejillas sin parar, caminé hasta el centro del lugar sintiendo el cansancio en mis piernas, emocionalmente estaba deshecha, y físicamente me encontraba fatigada. Así que mis pasos eran lentos y sin prisa, esperaba que el tiempo estuviera a mi favor para hacer lo que debía hacer. Cuando llegué al centro del domo vi los mismos ataúdes en su lugar, solamente uno se encontraba abierto y me dirigí a ese curiosa, se trataba del ataúd de la familia Cuervo. Su interior estaba completamente vacío, lo que me sorprendió, y miré a todos lados como si fuera encontrar una momia. Pero, no había nadie más en ese lugar además de mi, era la única persona viva y des

