Para suerte de todos, ningún profesor se había quedado y gracias a los encantos – amenazas – de Dahye y Sunmi, los autobuses se habían ido.
Hyosun miraba a todos pasar rápido a su alrededor, las luces parpadeaban en su cabeza y ella sólo sentía como era jalada por J-Hope a la salida. No recordaba haber escuchado la alarma de incendios, pero de una canción a otra, todos corrían a la salida. Todo a su entorno se volvió más calmado cuando fue metida en un coche, en el asiento de copiloto. Miró por los cristales asombrada, todos se metían en autos como locos.
— Qué carajos...— Susurró. Miró a su lado y ahí estaba J-Hope en el asiento del conductor.— ¿Qué está pasando?
— Te lo dije.— Hoseok sonrió mientras arrancaba el carro.— Que la verdadera fiesta comience.
Ella lo miró sin comprender en lo absoluto, cansada se dejó caer en el asiento y apretó los puños, lo miró tranquila, pero su tono de voz no fue el mismo.
— Si piensas que vamos a hacer más que el beso, estás muy equivocado.
Hoseok soltó una sonora carcajada y negó con la cabeza.
— Pero qué mente tienes, preciosa.
— Cuando era pequeña y mis hermanos tenían esta edad, llegaban a casa presumiendo que habían y follado y hacían una estúpida competencia de quien hacía llegar a su chica más rápido al orgasmo. Sí, vivo con ese trauma.
Quería reír. Era una buena competencia. Pero no lo haría, seguro Hyosun se enojaría y nop, no quería eso. Sólo sonrió sin apartar la mirada de la carretera.
— No voy a hacer nada que tú no quieras.— Dijo tranquilo.
— Oh, cállate. Hoseok, una cosa más.
La miró por el rabillo del ojo.— ¿Sí?
— No me llames "preciosa".
— Uh, lo intentaré, precio...
— Cierra la boca.
— Está bien, está bien.— Sonrió burlón.
Después de varios minutos de sólo escuchar música de la radio, Hyosun seguía pensando muchas cosas:
¿De quién era el auto?
¿Desde cuándo Hoseok sabía conducir y lucía guapo haciéndolo?
¿Por qué habían salido de la ciudad?
¿Por qué docenas de autos los seguían por detrás?
Pero optó por preguntar la más fácil.
— ¿Adónde vamos y para qué? Sin rodeos.
J-Hope sonrió al escucharla.— After. ¿Te suena algo?
— ¿After?— Se giró sobre el asiento para verlo, recargando su espalda en la puerta.
— Un after es la fiesta que le sigue de la fiesta. Con eso te digo todo.— Se volteó para verla y sonrió, soltó una risa silenciosa al verla tan confundida.
— ¿O sea que... No tuvieron suficiente con la fiesta que la escuela les brindó?
— Preciosa, somos tricampeones, nos merecemos más que eso.
— Que perra.— Soltó ella mientras reía.
El lugar por donde se había metido Hoseok estaba más que oscuro y claramente el terreno había dejado de ser pavimente. Pero entra más adentraban, se veían unos postes de madera, altos y decorados con luces. J-Hope aparcó cerca de ellos y pronto todos los que venían atrás hicieron lo mismo, creando un circulo o algo así. Más allá estaba un lago y en medio una gigantesca fogata. Yup, la fiesta apenas empezaba.
— Hyo...— La detuvo antes de que ella abriera la puerta, tomando de su brazo y acercándose a su rostro. Le dio un rápido beso en los labios.— Diviértete, pero sobre todo, cuídate ¿okey?
— Lo tengo.
Después de eso y por haberle pegado por besarla sin permiso, cada quién tomó por su lado, ella juntándose con sus amigas y él preparado para dar inicio a la fiesta y volver al lado de Hyosun.
— Bien, bien.— J-Hope saltó sobre un tronco cerca de la fogata, llamando la atención de todos.— Tenemos música, bebidas, comida, a los campeones— En ese momento, todos levantaron sus vasos y festejaron. J-Hope extendió sus brazos y asintió con arrogancia.— y buenos invitados. Sólo queda disfrutar la fiesta. Vuélvanse locos y bonita velada.
Saltó del tronco y sonrió al escuchar la música retumbar, muchos empezaron a bailar, otros fueron por sus bebidas y así empezó la fiesta.
— ¡Feliz cumpleaños, Yug!— Hyosun le dio un amistoso abrazo por su costado derecho, ya que en el izquierdo, se encontraba Jeri.— Dime, ¿ya te dio un regalo?
Yugyeom sonrió juguetón y miró al suelo, después a Jeri y viéndola a los ojos dijo: — Ya me dio varios.
— Estoy pensando en muchas cosas pero mejor me quedo callada.— Soltó una risita.— Los dejo solos, iré por algo de tomar.
Después de despedirse, fue a donde parecían estar las bebidas, ya que había muchas hieleras y dos barriles. Busco agua, nop, refresco de cola tampoco, los envases estaban vacíos tirados en el piso. De todas las bebidas que había, la más débil era el Soju, pero ella no tomaba y no lo haría, prefería ir a tomar agua del lago.
— ¿Quieres esto?— Se giró sobre sus talones, encontrándose con el capitán. Hoseok le tendía una botella de agua.— Juro que no tiene nada, H2O cien por ciento.
Hyosun sonrió y tomó la botella. Después de tomar agua, visualizó una bandeja de bimbamps sobre la tapadera de una hielera y se acercó para tomar uno.
— ¡No!
La chica miró el trozo tirado en el suelo y le dedicó una desconcertada y molesta mirada a J-Hope, el sonrió inocente.
— ¿Qué mierda te pasa, Hope?
— Es bimbap especial, Hyo.— Explicó.— Están alterados.
La chica hizo una mueca de asco, mirando ahora con disgusto lo que estaba en el suelo. Hoseok río divertido, tirando de ella, refugiándola en uno de sus costados.
— Vamos a la fogata.
Encontraron un tronco libre y se sentaron en él, empezando a charlar y pasar el rato. Dando un vistazo a la fiesta, muchos bailaban, otros estaban recargados en los capos, bebiendo y hablando. Estaban entre amigos y todo era genial. Dahye y Jimin no habían salido del espíritu fiestero, estaban siendo compañeros de copas y bailaban de aquí para allá. Namjoon, Jin, juntos con otros chicos y chicas, estaban hablando de temas interesantes. Suga se había llevado a Sunmi lejos de todos, para hablar de algunas cosas. Haru estaba con Hagun y algunos equipos de la escuela. Jungkook y Heeyoung se encontraban sentados al lado de los capitanes, dándose cariño sólo como ellos saben. Jeri estaba con Yugyeom. Taehyung y Haewon estaban cenando dentro de un auto.
— Ten, ponte esto.— Hoseok se empezó a quitarse su chaqueta y se la entregó.— ¿Estás pasándola bien?
— La música es buena, sí.— Contestó mientras se ponía la prenda.— Ven aquí.
Hoseok se acercó a ella, inclinando sus cuerpo. Hyosun dejó escapar una sonrisita y posteriormente tomó la gorra de J-Hope, quitándosela y colocándosela para atrás.
— Así está mejor.— Sonrió.— Te ves más guapo.
— ¿Qué?— Insistió. Quería que lo dijera de nuevo.
— Que te ves más guapo.
— ¿O sea que ya lo era?
— Cállate.— Rió y golpeó su pecho. Hoseok tomó sus manos y la acercó a él, abrazándola.
— Vamos a bailar.
Se pusieron de pie y se acercaron a donde todos estaban bailando. La música del dj era buena, el ambiente era agradable. Hyosun se estaba divirtiendo y eso le encantaba a Hoseok, también le encantaba la manera que sonreía y como reía por cada estupidez que él decía. Sin embargo, había estado incomodo. Se acercó a Hyosun, tomándola de la cintura.
— Espera un momento.— Pidió.
Hyosun lo siguió con la mirada y sin entender, miró como J-Hope le reclamaba algo a un chico recargado en uno de los postes. La gente empezaba a juntarse alrededor. La chica consiguió meterse entre toda la multitud y miró a Hoseok con su antebrazo entre pescuezo de aquella persona, estaba aplicando fuerza. La multitud hacía bulla.
— ¿Por qué no le has despegado los ojos de encima, eh?
— Tranquilo, hombre.— El chico levantó las manos, pareciendo inocente. Pero entonces:— No es mi culpa que sea tan caliente.
— Oh, así que es eso...— J-Hope sonrió irónico.— ¿Y esto es caliente?— Preguntó y le propinó un buen puñetazo. El chico cayó a la tierra.
— ¡Buen golpe, Hope!— Gritó Dahye desde algún lado.
Hyosun estaba en shock.
J-Hope se inclinó y lo tomó por el cuello del chaleco.
— Si te parece atractiva o caliente, créeme, es mejor que vayas y preguntes su nombre. No la mires como maniaco.— Escupió con odio.— Imbécil.
Lo soltó con brusquedad, pero el chico lo miró burlón y habló.
— ¿Eso te hubiera gustado?
Hoseok se puso de pie y lo miró desde arriba.
— Tienes razón, te hubiera ido peor.
Dejó al chico ahí, pronto uno de sus conocidos llegó a levantarlo. Después del pequeño show, todos se dispersaron y siguieron como si nada hubiera pasado. Cuando J-Hope se giró, se encontró con una seria Hyosun. Se acercó a ella, pero Hyo corrió su cara, J-Hope suspiró cansado. La tomó de las manos y sus manos subieron, frotando sus brazos, después tomó sus mejillas con ambas manos y acercó sus rostros.
— Ese idiota estaba comiéndote con la mirada de una manera tan asquerosa y descarada.— Explicó.— Yo no iba a permitir que te faltara el respeto así, ¿okey?
Hyosun asintió mientras sonreía y bajó su cabeza, ocultando su sonrisa de él. Hoseok aprovechó y besó su frente.
— Gracias, Hope.
La fiesta había empezado a eso de la 1:00 a.m. y justo ahora pasaban de las 5:14 a.m. La velada había sido todo un éxito y una fiesta increíble. Faltaba algo más. Hoseok corrió al auto que él llevaba y de la cajuela sacó una manta, volvió con Hyosun y la llevó a la orilla del lago, tendiendo la manta en la orilla e invitándola a sentarse a su lado. Así lo hizo ella, Hoseok la rodeó con uno de sus brazos por los hombros y con el otro por la cintura, Hyosun se recargó en su pecho.
— Hoseok, me la he pasado grandioso las últimas dieciocho horas. Lo juro.
— Yo también.
Ambos se miraron.
— Pero sabes que en la escuela tendremos que ser los mismos.
J-Hope temía escuchar eso, pero lo esperaba, sin embargo. Cerró los ojos, intentando bloquear su sentido del oído. Lo sabía, pero no quería.
— Lo sé.— Aceptó a duras penas.
Hyosun suspiró cansada y volvió a mirar al horizonte, apreciando como el sol salía.— Lo siento.
— Hyo...— Llamó casi en susurro. Hyosun lo miró de nuevo.— Antes que todo vuelva a ser como antes... ¿Me dejas darte un último beso?
La chica lo miró a los ojos y pudo notar que él realmente lo quería, a quién engañaba, ella también. El beso de hace unas horas había sido casi igual de excitante que un juego de Baseball. Hyosun asintió lentamente. Hoseok tragó duro y uno de sus manos empezó a acariciar la mejilla de Hyosun, después la tomó suavemente y acercó sus rostros, uniendo sus labios en un cálido beso, haciendo sentir muchas a ambos. Tuvieron que separarse, pero Hoseok junto sus frentes.
— Hyosun, quiero que sepas que después de esto, las cosas han cambiado y mucho.